Efectos residuales!!
mayo 6, 2008
Publicado en Artículos, Día Mundial
Universia, la Red Universitaria más importante de Latinoamérica y por lo tanto el portal universitario más importante de Uruguay, después de la resonancia que la jornada del 26 de abril tuvo en la sociedad uruguaya, se interesó en el Tai Chi y salió a preguntar sobre este Arte que hasta no hace mucho era demasiado desconocido para todos los beneficios que reporta practicarlo.
A continuación la nota publicada en el día de ayer nada más y nada menos que en su portada, algo que supone la difusión masiva entre miles de estudiantes, docentes y egresados universitarios.
Esta es una prueba más que refuerza la veracidad de las palabras de Hellen Keller:
“Solos, podemos hacer muy poco… juntos …mucho más!!”
Tai Chi en Uruguay
Arte de guerra que genera paz
05/05/2008
Ejecutados con gran velocidad sus movimientos son letales. El Tai Chi se basa en el estudio de la energía y su empleo para el combate o el mantenimiento de la salud. Surgió como un arte marcial en la antigua China para que las personas mayores pudieran defenderse en tiempos de guerra. Hoy es considerada una disciplina para el equilibrio personal, la cual aplicada terapéuticamente reduce el estrés, la depresión y las condiciones de dolor crónico
El pasado 26 de abril, más de 500 personas conmemoraron en el prado de Montevideo el Día Mundial del Tai Chi y Chi Kung (técnica milenaria oriental íntimamente relacionada con el Tai Chi). Entre las 10 y las 12.30 h Uruguay se unió a una “cadena” de ejercicios que había comenzado horas antes en Nueva Zelanda y que a lo largo del día se difundió por más de 60 países. El evento fue auspiciado por la Organización Mundial de la Salud.
Deporte olímpico
El Tai Chi Chuan (nombre original) es conocido por las secuencias de movimientos (formas) que realizan sus practicantes. Este “arte marcial” busca la armonía y la pacificación interna, coordinando entre sí las distintas partes del cuerpo, profundizando la respiración y calmando el pensamiento.
Se practica según tres modalidades: competitiva, terapéutica y marcial. A nivel de competencia, cada practicante es evaluado individualmente según su concentración, su equilibrio y la armonía de sus movimientos. “Cuando uno practica en la clase hay música suave, tranquilidad; pero en una competencia el alumno tiene dos minutos para realizar su técnica y 5 jueces que lo evalúan. El tema es ¿puede mantener su serenidad interna en ese marco? En una competencia compite solo contra sí mismo”, dijo Daniel Bogado, profesor de Tai Chi en el Platense Patín Club.
Este año en las olimpíadas de Beijing 2008 el Tai Chi adquirirá por primera vez el carácter de deporte olímpico, el cual goza en China desde hace tiempo, pero que hasta ahora no había sido aceptado mundialmente. En Uruguay aún no hay registros de cuántos deportistas lo practican, pero su promedio de edad supera los 30 años.
Parar la máquina
La práctica del Tai Chi disminuye la ansiedad y el estrés. “Al bajar la frecuencia respiratoria baja la presión arterial, disminuyen los latidos del corazón, se oxigena más el cuerpo y por lo tanto se oxigena más la mente. Eso definitivamente calma”, explicó el doctor Ernesto Velázquez desde el Hospital Saint Bois, centro donde se practica la disciplina.
En el área de rehabilitación del hospital, Velázquez (médico homeópata) dirige desde hace tres años el programa “Tai Chi para adultos mayores”. “Queríamos hacer algo distinto, desde la vivencia, tendiendo a la prevención y a un trabajo unificado”, dijo el profesional.
Si bien al comienzo sus colegas lo miraban con escepticismo, hoy el programa recibe pacientes derivados tanto por médicos de medicina general como por fisiatras o psiquiatras. “Hubo una persona joven que tenía una deformación importante de columna y logró dejar el bastón y hasta enderezarse un poco. También ha habido personas con grandes depresiones que hoy se ríen con ganas o que se dan cuenta que se han victimizado durante años.”Programas similares se han implementado con éxito en el Centro de Rehabilitaciones del Hospital Italiano y en el programa APEX (servicio de extensión universitaria de la Universidad de la República).
Como si pelearan pero no
En la aplicación de sus movimientos en combate o en técnicas de defensa personal radica la modalidad “marcial” del Tai Chi. Realizados con gran velocidad contra un oponente sus movimientos podrían lastimar, pero en las clases no se produce contacto físico. “Se pueden hacer simulacros para el caso de un robo o de un golpe pero el contacto es absurdo. Si usted hace bien la técnica, se le vuelve reflejo”, aclaró Taylor Castro, vicepresidente y fundador de la Asociación Uruguaya de Tai Chi y Chi Kung.
En esta modalidad se emplean armas como la espada, la lanza o el sable, a través de la cual el practicante “proyecta la energía de su cuerpo”. “Se hacen formas con armas como se hacen con abanicos, porque es un arte folclórico chino de una zona con 6000 años de antigüedad de guerra. Hoy esas armas no tienen filo y están diseñadas para que si tienen contacto se curven y no lastimen”, subrayó Castro, quien estudió la disciplina en China.
En los últimos años, han surgido institutos que ofrecen clases de Tai Chi sin contar con profesores formados profesionalmente, desprestigiando la disciplina. Por esto, uno de los objetivos de la Asociación Uruguaya de Tai Chi, Chi Kung (formada recientemente) es regularizar los institutos y unificar la formación de sus instructores.
Autocontrol y Tai Chi, ganale al estrés y sé más eficiente en tu trabajo.
marzo 21, 2008
Publicado en Artículos
En este artículo usted encontrará las poderosas razones que hacen de la práctica regular de Tai Chi una efectiva herramienta para ser mucho más eficiente en su trabajo.
Según Daniel Goleman:
“Las personas dotadas de esta competencia (el autocontrol):
- Gobiernan adecuadamente sus sentimientos impulsivos y sus emociones conflictivas
- Permanecen equilibrados, positivos e imperturbables aún en los momentos más críticos
- Piensan con claridad y permanecen concentradas a pesar de las presiones
En cierto modo, esta habilidad es invisible porque el autocontrol se manifiesta como la ausencia de explosiones emocionales. Los signos que le caracterizan son, por ejemplo, no dejarse arrastrar por el estrés o ser capaz de relacionarse con una persona enfadada sin enojarnos. Otra muestra cotidiana de esta capacidad nos la proporciona, por ejemplo, la forma en que distribuimos nuestro tiempo. Atenernos a un programa diario exíge autocontrol.
El acto fundamental de nuestra responsabilidad personal en el trabajo es el de asumir el control de nuestro propio estado mental. El estado de ánimo influye poderosamente sobre el pensamiento, la memoria y la percepción. Cuando nos enojamos, tendemos a recordar con más facilidad incidentes que alientan nuestra ira, nuestros pensamientos giran incesantemente en torno al objeto que suscitó el enfado y la irritabilidad sesga de tal modo nuestra visión del mundo que cualquier comentario que, en otras circunstancias, sería interpretado positivamente, se percibe como una muestra de hostilidad. Así pues, el hecho de saber superar la tiranía de los estados de ánimo resulta esencial para llevar a cabo un trabajo productivo.
…Las personas más diestras en afrontar la ansiedad disponen de alguna técnica semejante a mi meditación -un largo baño, un poco de ejercicio o una sesión de yoga, por ejemplo- a la que recurrir en momentos de necesidad. Pero, esto no obstante, no implica que ocasionalmente no nos sintamos alterados e inquietos. En todo caso el ejercicio diario de una técnica de relajación parece reajustar el punto crítico que desencadena la señal de alarma de la amígdala, un reajuste neurológico que nos brinda la posibilidad de recuperarnos mas prontamente del secuestro amigdalar e incluso disminuir su frecuencia. El resultado neto, en suma, es que no sólo disminuirá nuestra vulnerabilidad a la ansiedad sino que sus ataques serán más breves.
Tomando en cuenta que al Tai Chi también se lo llama “meditación en movimiento” y siendo en su Esencia el primo-hermano del Yoga, se comprenderá que entra en el abanico de herramientas a las que poder recurrir para optimizar nuestra respuesta al estrés.
Cómo ya comenté en otro artículo, si bien el Tai Chi es un Arte Marcial que hoy a ganado popularidad por sus beneficios terapéuticos, la esencia del entrenamiento sigue siendo la misma que hace cientos de años, templar el Espíritu del Guerrero para que esté en condiciones -más que de pelear- de evitar la lucha.
Si al practicar Tai Chi priorizando tanto sea su aspecto marcial, terapéutico o artístico, no se pierde de vista ninguno de los tres, inexorablemente se llega comprender y finalmente practicar una de las enseñanzas de Lao Tse:
Un verdadero guerrero no es colérico.
Un verdadero vencedor no se mete en la guerra.
Un verdadero conductor de hombres se pone por debajo de ellos.
Ahí se halla
La virtud de la no rivalidad
Y la capacidad de conducir hombres.
Cuando buscamos con firme determinación, comprender, incorporar y poner a prueba en nuestra vida diaria las Enseñanzas y la Sabiduría de estos Grandes Sabios de la Humanidad, pronto descubrimos lo acertado de sus aseveraciones, y llega un punto en el que ni siquiera es necesario el “autocontrol”, porque mucho mejor que lograr “dominar o controlar” nuestras emociones negativas es lograr que no aparezcan en absoluto.
En este sentido el Tai Chi no solo va reajustando “el punto crítico que desencadena la señal de alarma de la amígdala”, y haciendo que “nuestra vulnerabilidad a la ansiedad” disminuya, sino que provoca un estado Centrado tal, que la Paz así ganada, resulta inmensamente más efectiva y productiva en términos personales y empresariales, que la agitación y aparente necesidad de hacer mil cosas a la vez y todas para ayer, que caracteríza el ambiente laboral de la mayoría de las empresas “modernas”.
Hay un abismo entre comprender cabalmente los conocimientos sobre la Inteligencia Emocional que Goleman y otros han sacado a luz con sus implicancias personales o institucionales, y poder ponerlos en práctica.
Como dice el dicho: “del dicho al hecho hay mucho trecho” y de la comprensión teórica a la comprensión vivencial a través de la acción mucho más aún, por eso es importante contar con herramientas que ayuden a llevar a la práctica aquellos conceptos teóricos que “en teoría” se han comprendido y se quieren poder aplicar.
En materia de capacitación se gastan millones de dólares cada año, sin embargo los mútiples estudios que hay al respecto concuerdan en algo, lo dificil que resulta lograr que las personas apliquen lo que se les enseña.
En términos generales, las Capacitaciones se reducen a seminarios de fin de semana o en el mejor de los casos de algunos fines de semanas al año en los que se busca “motivar” a los participantes, cosa que en la mayoría se logra.
El problema se presenta luego, cuando una vez términado el costoso seminario el participante se queda a solas consigo mismo y una cantidad abrumadora de una muy convincente información teórica. Incluso hasta las mejores técnicas para ayudar a vivenciar los conceptos teóricos que se hayan utilizado durante el seminario o taller, fallará a largo plazo cuando no se sostienen en el tiempo.
Demasiadas personas siguen apuntando a la técnica externa sin darse cuenta que el meollo del asunto está adentro de cada uno de nosotros y de que como dice Marylin Ferguson en “La Conspiración de Acuario”:
“nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales.”
Este es desde mi punto de vista la gran falla de los seminarios de capacitación, con argumentos, “motivación” y apelaciones emocionales, tratan de convencer de la necesidad del cambio.
La cuestión es que incluso cuando los argumentos y las emociones han dado un aparente resultado consciente, seguirá siendo mucho más lo que desconocemos de nosotros mismos que lo que conocemos.
¿Cúal es la solución?, encontrar la forma de guiar a aquellos que estén dispuestos al cambio a cambiar por sí mismos.
¿Cómo se logra?, pudiendo vivenciar lo comprendido teóricamente a través de una actividad grupal que no sólo sostenga los altibajos motivacionales a los que siempre el ser humano se verá expuesto mientras aprende a caminar por sí solo, sino que ayude a reforzar periódicamente la nueva filosofía que se intenta aplicar.
Por eso, mal que les pese a los que buscan soluciones rápidas, crear un espacio regular de encuentro consigo mismo y con otros que estén en el mismo proceso, es fundamental tanto a nivel individual como empresarial.
El Tai Chi cumple con estos dos requisitos ya que el cambio no dependerá jamás de la “sabiduría” de un Maestro o Iluminado, sino del compromiso consigo mismo y con el cambio que uno haya decidido hacer. No tiene una doctrina que haya que seguir al pie de la letra y sí simplemente una práctica a través de la cual cada practicante por si mismo puede corroborar vivencialmente las Enseñanzas Milenarias en que se sustenta.
Al poder desarrollarse grupalmente, cada practicante al dar sus primeros pasos tiene la oportunidad de apoyarse en los demás como para minimizar la tendencia general a abandonar aquellos que nos saca de nuestra zona de comodidad.
En definitiva, prácticar Tai Chi regularmente -o cualquier otra técnica de meditación en movimiento o quieta-, a cualquier edad, es sinónimo de prácticar y desarrollar la Inteligencia Emocional.
Autoría: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto
Entrenamiento Interior
marzo 20, 2008
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El hexagra 10 del I Ching (Lü, El Porte o La Pisada) está directamente relacionado con la práctica del Tai Chi.
Cada uno de los movimientos que realizamos es a su vez Símbolo -o debería serlo- de nuestra actitud interna, por eso tan importane como entrenar el físico es entrenar el Espíritu.
En adelante iré señalando aquellas enseñanzas milenarias del I Ching u otros textos Sagrados que a mi parecer son el fundamento de cualquier Trabajo Interior y la Esencia misma del Tai Chi.
“El signo “El Porte” muestra el fundamento del carácter. Es asmonioso y alcanza la meta. Promueve una conducta armoniosa.
El Porte representa, por una parte, el modo correcto de conducirse. …constituye el fundamento de la compostura, la tranquilidad, el comportamiento correcto en la sociedad. Lü, en el sentido de pisada, significa literalmente: “pisar sobre algo”. Lo “sereno”, que es pequeño, pisa sobre lo “fuerte” que es grande. …El pisar por parte de lo débil, su porte frente a lo fuerte, no resulta con todo peligroso, pues ocurre con alegre serenidad, sin arrogancia; de este modo lo fuerte no se irrita sino que más bien lo deja hacer, con benevolencia.
La situación humana es esta: uno tiene que habérselas con personas salvajes, inabordables. En este caso el objetivo deseado se alcanza si en su porte, en su conducta, se atiene uno a las buenas costumbres. Las formas de conducta buenas y gratas conquistan el éxito aún en el caso de enfrentarse con gente irritable.”
I Ching, El libro de las mutaciones, Richard Wilhelm, 16ª Edición, Ed. Sudamericana
Autoría: Dr. Ernesto Velázquez
Fin de ciclo en la playa
marzo 18, 2008
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El 10 de marzo, cerramos el ciclo “Activate en Verano con UCM” y siento la necesidad de manifestar mi más profundo agradecimiento a todos los involucrados.
En primer lugar a la empresa que confió en el Tai Chi como una forma efectiva de “activar” el anhelo de salud y armonía que reside en cada uno de nosotros.
Como desde mi punto de vista, lo que realmente importa de cualquier empresa es su gente, quisiera personalizar este agradecimiento dirigiéndoselo en especial a Yaquelín y a Pablo del Departamento de Marketing de UCM. En lo que a mi respecta ellos fueron las caras visibles y siempre sonrientes de esta propuesta de verano que no hubiera sido posible sin su participación activa.
A la gente de Rúbrica que se encargó de asegurarse que nada nos faltara.
A Clave Producciones, que se aseguró que nunca nos faltara música, a Patricia y María Eugenía, compañeros de trabajo con los que nos tocó compartir cada madrugada con sol, lluvía o viento.
Y por último, un muy profundo agradecimiento a todos los que se acercaron a prácticar Tai Chi.
Durante estos 60 días que tuvimos la oportunidad única de encontrarnos cada mañana con la Armona y el Bien-Estar, todos hemos crecido un poco.
Las palabras son incapaces de describir la profundidad de la experiencia, no obstante, …obnubilación, …contemplación, …emoción, …serenidad, …Paz interior, …silencio, son algunas palabras que podrían ilustrar un poco lo que allí vivimos.
Estuvimos siempre en Montevideo, sin embargo vivimos …otro Montevideo, …estuvimos siempre en Uruguay, sin embargo vivimos …otro Uruguay, …estuvimos siempre con los pies sobre la Tierra, …y sin embargo experimentamos …otro Mundo.
La Belleza, -que siempre está allí para quien esté dispuesto a mirarla-, se presentaba con toda su Majestuosidad cada mañana y nos deleitaba …con sus colores, …sus olores, …sus sonidos, …y especialmente …sus emociones.
No pocas veces tuve que refugiarme en el silencio para disimular lo que sería una voz entrecortada por la emoción, no pocas veces me descubrí con los ojos emocionados al contemplar tanta Belleza y al descubrir una vez más “la Grandeza de la Simplicidad”, y no pocas veces me dí vuelta para descubrir en las miradas y en los ojos vidriosos de tantos otros, un Profundo Respeto Por el Majestuoso Espectáculo que nos ofrece La Vida.
A todos …y al Todo, Muchas Gracias por aceptar mi humilde colaboración.
Ernesto
Reconocer la Grandeza de la Simplicidad
marzo 6, 2008
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Hay muchas herramientas a mano para todo buscador sincero y comprometido.
Sólo hace falta estar Atentos y Presentes.
Estar “presente” implica estar consciente del Aquí y Ahora.
Sólo cuando eres capaz de acallar el continuo parloteo interior estás en condiciones de comenzar a percibir La Grandeza de La Simplicidad y La Simplicidad de La Grandeza.
Tal vez, en esa actitud, de la más pura contemplación -solo comparable a la de los niños más pequeños-, puedas darte cuenta de cuanta belleza te rodea permanentemente, tal vez hasta te asombres de no haberte dado cuenta antes y tal vez te re-encuentres con tu Niño Interior durante tanto tiempo olvidado.
Es en el desarrollo y perfeccionamiento permanente del Silencio Interior que se abre la Puerta, y para alcanzar esa meta, hay múltiples herramientas.
Dos de ellas son el Tai Chi y el Aikido, disciplinas que logran como pocas, la integración armónica del cuerpo, la mente y el espíritu.
Ambas sustentadas en una Profundísima y Ancestral Filosofía Práctica mantienen la frescura de sus orígenes.
No obstante la multitud de instructores, reconocerás a sus Maestros por la Profunda Serenidad y Fuerza Interior que los caracteriza.
Ante su presencia todos se aquietan y un respeto que no obedece a ningún convencionalismo ni etiqueta se impone naturalmente.
Brillo, Ternura y Fuerza en su mirada son las claves para reconocerlos. Si lográs “ver” a uno, es muy probable que haya llegado el tiempo de abandonar la rebeldía adolescente, y tal vez sea el momento de crecer.
La Humildad es la única llave que sirve para indicarle que puede abrir sus libros con seguridad ante tu presencia. Si tiene la más mínima duda sobre la seriedad de tu disposición, inmediatamente cerrará sus libros y lo perderás de vista.
Sólo le importará tu Actitud Reverente ante el Misterio y esa Actitud depende de una Decisión, ..la tuya.
Entonces como comprenderás, el Camino hacia la Salud comienza por una Elección, y en ella literalmente nos va la Vida.
Autor: Dr. Ernesto Velázquez








