La Trascendencia del Tai Chi para la Humanidad.

abril 30, 2010  
Publicado en Artículos

Introducción

Hay un sentimiento que recorre el globo desde hace tiempo y es aquel que trae a primer plano la importancia de comenzar de una buena vez por todas a respetar profundamente a nuestro querido planeta Tierra.

¿Pero como pretender respetar la Tierra cuando ni siquiera nos respetamos a nosotros mismos?

Nos estamos envenenando en aras de un supuesto “progreso” y la mayoría de los dirigentes (fieles representantes de sus dirigidos) miran para el costado. Pero bueno, por acción u omisión cada uno tiene lo que se merece, y si la crisis se está agudizando es porque sin lugar a dudas nos la merecemos. Como tantas otras veces llegará el día que nos demos cuenta que el enemigo no está afuera sino adentro y que somos nosotros mismos los que nos estamos causando todo el dolor innecesario que como humanidad estamos viviendo actualmente.

“El hombre propone y el hombre dispone” es la consigna actual de la pequeña pero omnipotente criatura llamada hombre.

Nos asombramos y lamentamos cuando la tierra tiembla y de un plumazo borra de su faz a miles de nuestros hermanos, nuestra fragilidad queda al descubierto una y otra vez cada vez que los elementos juegan con nosotros, sin embargo la arrogancia del ser humano parece no tener límites y sin importar lo dramático de las señales, él siempre encuentra una excusa para seguir haciendo lo mismo; alimentando el consumismo, arrasando, depredando y creyendo estúpidamente que los recursos son inagotables. Como bien se señala el Sr. Smith en la película “Matrix”, tenemos el comportamiento de un virus, invadimos un sitio, agotamos sus recursos y cuando finalmente literalmente matamos ese espacio lo abandonamos para buscar otro lugar donde hacer lo mismo.

Lo peor es que con sus ansias de poder, poco le importa las consecuencias que se causa a si mismo. El uso extendido de agrotóxicos es un claro ejemplo, poblaciones enteras envenenadas impunemente por los grandes productores con el permiso y la complicidad de los gobernantes que poco o nada hacen a pesar de las pruebas irrefutables que representan las malformaciones congénitas disparadas en áreas concretas; como en Misiones donde “5 de cada 1000 niños nacen afectados de mielomeningocele, una malformación del sistema nervioso central “siendo esta cifra más del doble de la media nacional (Fuente aquí.) En fin solo en este punto habría tema para varios libros.

Sumidos una vez más en una crisis global cuya raíz no tiene nada que ver con lo económico sino con el alejamiento cada vez más pronunciado de nuestro Ser Natural, herramientas como el Tai Chi, el Chi Kung, el Yoga, el Aikido, la Meditación, el Reiki, la Psicología Profunda y tantas otras que tienden a ayudar al Ser Humano a re-encontrarse con su Naturaleza Esencial, cobran una Trascendencia difícil de eludir.

La Revolución Pacífica

A pesar que algunos siguen anclados en el pasado y siguen reclamando como antaño cambiar las condiciones externas por la fuerza antes que las internas, lo cierto es que como humanidad, ya hemos hecho el experimento con todos los  tipo de “arreglos externos” que se hayan propuesto; y cada una de esos arreglos transitorios y supuestamente maravillosos que iban a solucionar “todos los problemas”, lo único que solucionó fue las ansias de más poder de quienes los llevaron adelante a sangre y fuego.

Por mencionar dos de los más recientes, tanto la vía comunista como la capitalista tuvieron su minuto de fama, pero aplicadas en su forma más radical e irresponsable han fracasado notoriamente y a los hechos históricos me remito. La estrepitosa caída del muro de Berlín puso al descubierto la mayor mentira del siglo XX mostrando sin tapujos la corrupción, y las violaciones a los derechos humanos de todo tipo;  su contraparte occidental que por otro lado se creía victoriosa, vuelve a ser víctima una vez más de su propia avaricia y necedad especulativa que llevó al mundo a una crisis financiera que según los especialistas más renombrados es aún mayor que la de 1929. No es aquí el lugar para hacer el análisis de la misma, pero les puedo asegurar que hay información más que suficiente en la web para todo aquel que quiera informarse realmente de las verdaderas razones de esta crisis global, razones que en general ningún medio de comunicación masivo expone totalmente.

A mi modo de ver lo que más tienen en común estas dos vías además de habérselas arreglado para llevar a la práctica hasta sus últimas consecuencias todos y cada uno de sus postulados, es que ambas reposan en una visión absolutamente materialista del universo.  Porque como señaló Jung éste es “el espíritu de la época” que nos ha acompañado los últimos 300 años y está en plena crisis por obsoleto.

De un absolutismo espiritual, pasamos a un absolutismo material y ni uno ni otro reflejan fielmente la realidad de los seres humanos. Tanto si nos quedamos colgados de una nube como si reptamos como gusanos, no estamos completos.

Unir Cielo y Tierra es un prerrequisito básico para aspirar a un mínimo de equilibrio, sin embargo aún hoy la mayor parte de la humanidad fluctúa de uno a otro polo. La más de las veces por obligación, y está claro que no se les puede pedir a los hambrientos que dejen de pensar en comida para ponerse a reflexionar, pero si a los insaciables y sobrealimentados consumistas actuales que podrían comenzar a darse cuenta que lo importante para vivir no es tener cada vez más sin importar el costo que otros tengan que pagar para satisfacerlos a ellos.

Los hiperconsumidores occidentales podrían comenzar a tomar conciencia de la importancia de cuidar el medio ambiente, y estar agradecidos por vivir entre la minoría que para tomar agua no debe caminar varios kilómetros, o por tener alimentos todos los días, y al mismo tiempo, por respeto hacia todos aquellos seres humanos que no gozan de ese privilegio, dilapidar lo menos posible los recursos naturales.

¿Será un utopía pedir esto?, no lo creo, porque si no lo hacemos por las buenas, terminaremos haciéndolo de todas formas por la malas. Hoy Haití es un claro ejemplo de hacia donde se dirige la humanidad a menos que haga algo en forma urgente. Las grandes compañias que ayudaron a deforestar Haití dejaron al moribundo y se fueron a chupar sangre a otro lado. La pregunta que deberíamos hacernos es ¿hacía donde iremos cuando ya no haya donde ir?

Al ritmo del hiperconsumismo actual, poco a poco iremos quemando más y más recursos y no faltará mucho para que otros Haití hagan su desoladora aparición.

La otra pregunta es ¿está la humanidad preparada para gestar un cambio de dirección en este viaje sin retorno hacia la miseria y el dolor en el que estamos?

Quiero ser optimista y digo que sí, pero eso sólo sucederá si a la par del movimiento consumista y de vacío existencial que asola a la humanidad, se profundiza el despertar de la conciencia que de forma lenta pero ininterrumpida también se viene gestando desde hace miles de años.

Ese cambio de conciencia o ampliación de la misma sólo sucede de adentro hacia afuera y por eso es fundamental autoexplorarse y comenzar a darse cuenta donde uno ha fallado, o falla actualmente para cambiar o mejorarse sin demora. Mucha lástima me provoca ver como aún muchas personas disfrutan causándole dolor a otras sin darse cuenta que el mismo o peor dolor pronto les será devuelto por otras vías, ya que como dice el sabio dicho popular, “lo que aquí se hace aquí se paga”.

El Rol del Tai Chi

En este sentido creo que es fundamental que cada uno de nosotros como practicantes de Tai Chi o Chi Kung tomemos conciencia plena de la Misión que le compete a estas disciplinas en esta época de grandes cambios, y sin importar si hace un día o una década que hemos comenzado a practicarlos, seamos lo suficientemente conscientes y responsables del rol destacado que ocupan, porque como sus practicantes y difusores podemos ser de gran ayuda en la gestación del Cambio Radical que como humanidad tenemos que hacer para estar un poquito más equilibrados.

¡Que es un desafío para todos, sin lugar a dudas!, porque como seres imperfectos que somos continuaremos cometiendo errores en forma individual o colectiva, pero sería interesante y útil para uno mismo y la totalidad, aprender de los errores ya cometidos y no volver a repetirlos y de esa forma no volver a provocar el mismo o peor dolor.

Practiquemos pues!

Autor: Dr. Ernesto Velázquez

Revisión de 47 estudios científicos confirman beneficios del Tai Chi

marzo 28, 2010  
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ÁNGELA BOTO

A nadie le resulta extraño ya contemplar a Tom Cruise convertido en un improvisado samurai o a los habitantes del mundo futuro combatiendo el mal gracias al kung fu, pero parece que Oriente, con sus prácticas y filosofías milenarias, no sólo está conquistando el cine y la cultura occidentales, sino que también ha penetrado en la medicina de la mano de un sinfín de técnicas que están demostrando tener efectos beneficiosos para la salud y el bienestar.

Entre ellas se encuentra un tipo de arte marcial que sirve de base para las de combate, pero cuyo objetivo esencial no es la defensa: el taichi chuan, conocido simplemente como taichi.

Una revisión de 47 estudios publicada esta semana en la revista Archives of Internal Medicine indica que la técnica china aporta numerosos efectos positivos que van desde los puramente fisiológicos, como mejoras en la función cardiovascular, hasta aspectos psicológicos, entre los que se encuentra la disminución de la ansiedad o la depresión.

EQUILIBRIO. De hecho, en el propio nombre de esta disciplina se encierra su aproximación integral del ser humano porque tai significa equilibrio, armonía o comunión de contrarios y chi es la palabra china para designar a la energía vital.

Los estudios revisados abordaban diferentes patologías y trastornos. Según los autores, el taichi claramente aportaba una mejoría en las funciones cardiovascular y respiratoria de sujetos sanos pero, lo que es más importante si cabe, también lo hace en pacientes afectados de patologías tan comunes como la hipertensión, la artritis e, incluso, en individuos que han sufrido un infarto de miocardio o cirugía cardíaca.

Cualquier edad es buena para practicar este arte marcial y así lo demuestran los resultados obtenidos en varios trabajos realizados en población anciana.

Además de los efectos mencionados, se ha visto que el taichi aumenta considerablemente la agilidad, la flexibilidad y, con ellas, la independencia funcional de los más mayores. Pero eso no es todo, porque incluso un estudio sugiere que mejora la sintomatología de los enfermos de Alzheimer.

En lo relativo a los aspectos psicológicos, el taichi aporta, a cualquier edad, una reducción del estrés, de la ansiedad y de la depresión. Por otro lado, aumenta la sensación de bienestar y de satisfacción. En un grupo de estudiantes que practicaron durante 12 semanas se observó que se sentían más competentes en sus tareas y que efectivamente habían mejorado en las pruebas de percepción.

Probablemente muchos hayan visto en parques u otros espacios al aire libre grupos de personas practicando una particular danza lenta y meticulosa mientras mantienen una extraordinaria concentración. Ésta podría ser la imagen típica del taichi cuya base es una combinación de una potente respiración diafragmática con la relajación, todo ello por medio de posiciones concretas que se entrelazan a través de movimientos lentos y precisos.

Los movimientos básicos son 24, a los que Flor Atuña, profesora de taichi en el Instituto de Terapias Integrales y Enseñanzas Energéticas de Madrid, define como «las siete notas musicales». Según esta especialista, «una vez conocidos se ejecutan en una media de siete minutos». Eso sí, el aprendizaje lleva su tiempo y depende de las habilidades de cada persona.

En general, una sesión comienza con otra técnica oriental denominada chi kung (o qigong) que sirve a modo de calentamiento y de relajación y también hay un momento para la meditación tanto al principio como al final de los movimientos propiamente dichos del taichi. Existen distintos estilos con orígenes diferentes; algunos tienen un carácter más introspectivo puesto que proceden de una línea filosófica y otros, sin embargo, son más marciales, ya que surgieron de los guerreros. Pero «todo el taichi es terapéutico», afirma Atuña.

Por otro lado, además de ser una agradable manera de mantenerse saludable, porta la esencia de una filosofía milenaria, el taoísmo. «Es el Tao Te Ching [la biblia taoista] expresado en movimiento», explica Atuña. Y es que este arte marcial se ha concebido como una forma de conocimiento personal, un modo de profundizar en la propia personalidad y descubrir todo su potencial.

En uno de los fragmentos del mencionado texto se expresa esta idea: «Las experiencias externas sirven para sentir el mundo, y las internas, para comprenderlo». Aunque no se considera una técnica de batalla en sí, «es un combate contra la sombra, contra lo que desconocemos y negamos de nosotros mismos», asegura la profesora de taichi.

Tomado del número 564 del suplemento SALUD de elmundo.es, 13 de marzo de 2004.

In Company

mayo 21, 2009  
Publicado en

¡Disminuir el ausentismo

y mejorar el rendimiento

individual y grupal, es posible!


Tai Chi en Uruguay – “In Company”

La Inversión Inteligente en Capital Humano.

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¿Desea clientes para siempre?

Comience por no descuidar a las personas que tratan con ellos: sus empleados.

Hoy como nunca antes, el capital humano de una organización es lo que precisamente la hace más exitosa. Por esta razón usted debería tener bien presente lo que ha señalado acertadamente Stephen Covey:

se puede comprar el trabajo de una persona, pero no se puede comprar su corazón. En él están su lealtad y su entusiasmo. Tampoco se puede comprar su cerebro. Allí están su creatividad, su ingenio, sus recursos intelectuales.”

A esto debemos agregar el componente mecánico representado por el cuerpo y que también necesita mantenerse sano para que la energía del “corazón y la mente” puedan manifestarse plenamente.

¿Qué beneficios obtengo al contratar Tai Chi en Uruguay “In Company?


Tai Chi en Uruguay – “In Company” es un programa de capacitación, elaborado para ayudar al personal de todos los niveles de la organización a lidiar con el estrés y las patologías de origen laboral más frecuentes.

Al mejorar significativamente esta variable, mejora el desempeño y aumenta la motivación lo que se verá reflejado en un aumento de la productividad y de la satisfacción laboral disminuyendo al mismo tiempo el ausentismo laboral y la rotación de personal.

Las personas satisfechas consigo mismas y con las adecuadas estrategias antiestrés tienden a estar más satisfechas con lo que hacen aún cuando la labor que realicen no sea de su total agrado, mejorando así su forma de relacionarse con sus compañeros de trabajo y los clientes. Desde el punto de vista organizacional, esto significa mejorar la atención al cliente.

¿Conozco el costo del estrés para mi empresa?

Conceptualmente, el estrés es una reacción de adaptación de los seres vivos, y por tanto una respuesta biológica y psicológica que prepara a las personas para reaccionar y enfrentar las demandas de la vida.

En este sentido, la presencia de niveles moderados de estrés resulta beneficioso para los empleados y su organización porque fomenta una mayor motivación frente a nuevas exigencias y lleva a que las personas respondan de manera más eficaz y vigorosa al percibir las situaciones nuevas como un desafío estimulante.

No obstante, cuando una exposición excesiva y reiterada a altos niveles de estrés genera una sensación de incapacidad y angustia que facilita la expresión física o psíquica del mismo, el estrés se convierte en un gran problema laboral cuyo costo más inmediato es la salud y el rendimiento de la persona que lo padece.

Para la empresa esto significa bajo desempeño y baja motivación, lo que lleva necesariamente a una baja productividad y a una gran insatisfacción laboral. El ausentismo laboral aumenta y la rotación de personal también, las relaciones interpersonales se resienten dando lugar a un clima laboral enrarecido que a su vez retroalimenta todo el proceso de deterioro.

El círculo vicioso así creado aumenta el número de quejas y la mala atención al cliente, DISMINUYE la capacidad para manejar conflictos -por la pérdida de las habilidades de negociación-, así como los niveles de ejecución y la capacidad para trabajar en equipo.

Como se puede apreciar, el costo para las personas y para la organización va mucho más allá que algún día de ausentismo.

¿Qué hacer para cambiar?

…capacite a su gente en el manejo del estrés laboral y el cuidado de su salud

Está comprobado que el ambiente laboral que más estimula el desarrollo y la excelencia profesional es aquel que obliga a las personas a salir de su zona de comodidad pero generando una combinación adecuada de desafío y apoyo, por estas razones buscamos controlar el estrés más que eliminarlo, y para eso trabajamos con las personas para que aumenten su capacidad para lidiar con factores o situaciones estresantes dentro de la empresa.

Para alcanzar este objetivo, la herramienta a emplear es la práctica regular de Tai Chi en el lugar de trabajo. Al utilizar una intervención pedagógica no convencional, que es dinámica y creativa, educamos, capacitamos, y sensibilizamos al público involucrado en la prevención y el “Manejo Saludable y Efectivo del Estrés Laboral”.

Nuestra Propuesta

Tai Chi en Uruguay – “In Company” se fundamenta en Principios Milenarios de la cultura oriental, como equilibrio, energía, bienestar físico y mental, los cuales van encaminados hacia la búsqueda de la armonía del entorno laboral y la salud integral de los trabajadores.

Nuestro Objetivo

Diseñar, desarrollar y fomentar una “Cultura de Bienestar” a través de un novedoso Programa de Capacitación en el Manejo del Estrés, orientado a controlar o minimizar las consecuencias negativas en la salud de los trabajadores, ocasionados por factores de riesgo Psico – físico.

Nuestra Misión

Ofrecer y ejecutar en los espacios corporativos, un novedoso Programa de Capacitación en el Manejo Saludable del Estrés Laboral basado en técnicas orientales, con el fin de sensibilizar al trabajador a través de actividades que le aporten un mayor conocimiento en promoción y prevención, y a su vez le generen un mayor Bienestar físico – mental y armonía con su entorno laboral.

Nuestra Visión

Ser en el 2012 la primer Empresa uruguaya dedicada al Bienestar Laboral y con mayor reconocimiento por sus innovadores Programas de Capacitación en Bienestar y Prevención de Riesgos Laborales, así como en el desarrollo y comercialización de productos especializados en la prevención y promoción de la salud.

Distinguirnos por nuestro equipo humano calificado y altamente creativo.

Si está interesado en recibir mayor información sobre Tai Chi en Uruguay – In Company, no dude en comunicarse y con gusto coordinaremos una entrevista personal o telefónica.

info@taichienuruguay.com

096 138 706

A continuación un resumen de los detalles del servicio:



Alcanza el Equilibrio con Tai Chi

octubre 4, 2008  
Publicado en Artículos

Aporte de la Instructura Myriam Cano

Como muchas terapias orientales, el Tai-Chi proviene de China y su fin consiste en una secuencia de movimientos corporales que permiten a la persona concentrarse anímica, física y mentalmente.

Esta técnica es una de las más completas y debe realizarse con mucha paciencia y persistencia; por eso no debe realizarse por diversión o distracción.

El Tai-Chi tiene como fundamento que los problemas emocionales o del organismo se deben a un desequilibrio en la distribución de la energía en todo el cuerpo y para volver a un nivel equitativo de energía se requiere de una entera concentración mental en la realización de los ejercicios.

Aunque la terapia aparenta ser sencilla es de las mas complejas y debe aprenderse de un instructor especializado para evitar errores y extraer los máximos beneficios que esta brinda.

Fines terapéuticos del Tai-Chi

El Tai-Chi contribuye a la cura de la ansiedad y el estrés.

Además ayuda a mejorar la respiración, la postura correcta al caminar y al sentarse tonificando los músculos mejorando la circulación sanguínea.

Por otro lado es una terapia que puede practicarse a cualquier edad brindando beneficios al sistema psicofísico y espiritual de cada persona.

Instructora Myriam Cano TEL 522-1360

Club Español 18 de Julio 1332 esq. Ejido TEL 900-5663
Miércoles de 10 A 11 Hrs.

TAI CHI en el trabajo con adictos.

septiembre 2, 2008  
Publicado en Artículos

Hoy, buscando material para una propuesta que estoy armando, me re-encontré con un material que preparé ya hace un tiempo a pedido de un colega que estaba trabajando en la creación de un centro para el tratamiento de las adicciones y estaba interesado en incorporar el Tai Chi a la misma.

En la introducción de la propuesta intento esbozar algunas de las razones que a mi modo de ver, justifican ampliamente la incorporación de la práctica de Tai Chi al trabajo con adictos.

Haciendo un alto en el camino de mudar esta página, quisiera compartir este material; lo haré por partes porque quedó algo extenso.

Ernesto

Tai Chi

…un Camino de Retorno al Equilibrio

Propuesta para el trabajo con adictos.

Introducción

Estamos siendo testigos a una de las mayores pandemias de los últimos tiempos, y como siempre ha sucedido, el común de la gente, -incluidos el común de los profesionales y autoridades sanitarias-, cuando algo aterra, prefieren mirar para otro lado con la esperanza de que al volver la cabeza, lo espantoso haya desaparecido.

Del mismo modo que las dos guerras mundiales, al decir de Jung, “demostraron fehacientemente que el llamado mundo “civilizado”, poco tenía de civilizado” pero sí mucho de bárbaro; el actual suicidio colectivo global, que especialmente los jóvenes están ejecutando a través del consumo de drogas legales e ilegales como método preferido, demuestra que la panacea de la tecnología, el progreso y la superabundancia no era tal.

Teniendo en cuenta la creciente barbarización y deshumanización global, la incapacidad de los hombres para llenar el vació existencial, y la búsqueda frenética de cualquier cosa que ayude a paliar la sensación endémica de miseria interior, por mencionar sólo algunas cuestiones generales, deberían ser suficientes estímulos para que algunos pocos, de los hombres y mujeres que dicen ser libres pensadores, se tomen el trabajo de reflexionar seriamente sobre su propia actitud ante tales problemas como para mitigar la inacción general.

La burbuja se ha roto, ¡y ahora… ¿qué hacemos?!! Para muchos países, ya hace mucho que se alcanzó la meta del bienestar económico, y aún así, los dramas del alma humana que se suponía iba ha resolver dicha supremacía económica, siguen tan campantes.

Ya en 1916 Jung señalaba:

“La psicología del individuo corresponde a la psicología de las naciones. Lo que las naciones hacen, eso hace el particular, y en tanto lo hace el particular, hácelo también la nación. Sólo el cambio en la actitud del individuo inicia el cambio en la psicología de la nación. Los grandes problemas de la humanidad nunca se resolvieron por leyes generales, sino siempre únicamente por renovación de la actitud del individuo. Si ha habido un tiempo en que la meditación interior fuera de absoluta necesidad y de extrema conveniencia, es, sin duda, en nuestra época actual, preñada de catástrofes”.

Y en este sentido, así como la drogadicción, sin lugar a dudas representa fielmente otra de las grandes catástrofes que ha tenido, tiene, y que por largo tiempo tendrá que soportar el mundo, el Tai Chi representa otra poderosa herramienta que tenemos a nuestro alcance para lograr la necesaria meditación interior que señalaba Jung.

El Tai Chi en los últimos tiempos ha alcanzado tal auge, especialmente en Occidente, que cabría preguntarse, ¿por qué justo en nuestra época y después de casi dos mil años de existencia, este Arte conquista cada vez más practicantes?

La respuesta lejos de ser antojadiza, es coherente en si misma. El Tai Chi “basado en una profunda filosofía práctica”, combina ejercicios físicos, mentales y espirituales, y al no haberse desarraigado de su rica y milenaria historia, propone, -al que busca con sinceridad un cambio profundo en su vida-, un camino práctico y vivencial, que da respuesta a muchas de las preocupaciones humanas más apremiantes.

Los practicantes de Tai Chi, si perseveran, tarde o temprano comienzan a descubrir, y vivenciar los beneficios, no sólo en forma de bienestar físico por el hecho de ejercitar el cuerpo, sino también en forma de un positivo cambio de actitud personal frente a los diversos problemas que nos plantea el diario vivir, consecuencia directa de la profunda transformación psico-espiritual que la propuesta filosófica y el método terapéutico del Tai Chi despierta.

La búsqueda del equilibrio, la armonía y el bien-estar, o en otras palabras: “la salud bio-psico-social”, es una larga aspiración de la Medicina actual, plasmada idealmente desde hace muchos años en la definición de salud de la Organización Mundial de la Salud.

Por lo anterior no es exagerado plantear que la práctica regular del Tai Chi logra plasmar efectivamente este ideal en la vida diaria de todos aquellos que buscan una forma de sentirse mejor consigo mismos y con el entorno.

La Medicina Académica contemporánea ha tenido que literalmente “disecar” parte por parte al ser humano para poder estudiarlo, ha hecho del análisis su principal instrumento, y la actual super-especialización a nuestro modo de ver es reflejo de tal tendencia. A pesar de que análisis y síntesis son dos caras de una misma moneda, esta última, -al menos en la práctica clínica-, ha quedado relegada a meros postulados teóricos. No es de extrañar que la fragmentación se haga sentir a todos los niveles.

Cuerpo, mente y espíritu del hombre actual está sufriendo una fragmentación tan enfermiza que los resultados están a la vista, siendo la drogadicción actual, -desde nuestro punto de vista-, una de sus formas más grotescas.

El Tai Chi y su propuesta vivencial a través del trabajo sistemático con el cuerpo, la respiración y la mente, apunta a recomponer y fusionar las partes desconectadas, intentando pertinazmente el reencuentro con uno mismo.

En palabras de Aon el Maestro argentino del Centro del Tao:

“el Tai Chi es un Arte por el que reaprendemos el juego de ser una Unidad”,

y a pesar de que en los principiantes, cuerpo, mente y respiración están todos desconectados haciendo que los movimientos se restrinjan a las manos o a los pies, que la mente divague y sea incapaz de poner atención en lo que se está haciendo, lo mismo que sea prácticamente imposible coordinar la respiración con los movimientos; poco a poco, esta división va desapareciendo hasta que el cuerpo logra moverse con precisión y sincronía, la mente logra estar atenta a cada detalle del movimiento y el entorno, anclando la atención en el Aquí y Ahora, y que la respiración en perfecta sincronía con la mente y el cuerpo, potencie todo lo anterior, llevando a una Profunda Paz Interior y reduciendo dramáticamente los niveles de ansiedad crónica.

En nuestra experiencia de coordinación grupal con la Licenciada en Psicología Raquel Jauregui en el Hospital Saint Bois, hemos visto por ejemplo, cómo pacientes que eran incapaces de dormir sin ansiolíticos desde hacía más de 15 años, lograron en coordinación con su psiquiatra abandonar la medicación; pacientes con profundas y largas depresiones que pudieron decir por primera vez, después de mucho tiempo y de forma sostenida: “estoy feliz, me siento muy bien y con ganas de vivir”, o incluso que adultos mayores hayan iniciado un proceso de autoconocimiento al punto de admitir: “me doy cuenta que todos estos años me he estado haciendo la víctima”; también hemos visto pacientes que habiendo llegado con vicios de postura muy evidentes, los corrigieron también de forma evidente y permanente con la consiguiente modificación positiva de su estado de ánimo.

Aún cuando obviamente no logra eliminar muchas enfermedades porque no es un tratamiento médico convencional, el Tai Chi es una poderosa herramienta, que sí puede ayudar a reducir el estrés y fomentar una actitud física y mental lo suficientemente positiva, como para complementar efectivamente los tratamientos convencionales; considerando que en el caso de los adolescentes en particular, puede ser una excelente ayuda para reencauzar la autodestructiva energía manifestada en la drogadicción y potenciar el efecto del resto del arsenal terapéutico con el que hay que tratar este flagelo.

Autor: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto

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    • Susana:Maravillosas las clases en el parque!!!. Se disfruta mucho.
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