Los Diez Errores Espirituales Más Comunes – 2

2. “Enviar Luz a otros para que mejoren” Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás. La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual.

Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque el problema es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo.

La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el despertar de su conciencia. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento.

Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.

El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor.

Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.

En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte Luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.

Anónimo

Nota personal: mientras leía este punto recordé un cuento que ilustra a la perfección esto mismo, se titula La Mariposa y es probable que muchos ya lo hayan leído, de todas formas lo traigo para tener presente cuales son los errores más groseros en los que podemos caer para intentar evitarlos:

La Mariposa

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir.

El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

La libertad y el volar solamente podían llegar después de luchar. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuánta verdad hay en esto. ¡Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres!

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos así como el oro es refinado con el fuego.

Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o que no tenemos, o que no debamos tener, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener. Nunca pensemos ni nos obsesionemos con lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado.

De esta forma, nos hacemos fuertes en nuestra debilidad.

Comments

  1. Hola:
    Así es, solo se puede ayudar cuando la persona lo pide o lo autoriza. Como canal de Reiki, les cuento que una de las reglas nos dice que no se puede enviar energía ni directamente ni a distancia si la persona no lo autoriza. A pesar de eso, muchas veces pasa que la persona lo solicita pero a nivel inconsciente no lo quiere, cuando percibimos ese rechazo, aunque la persona haya expresado su consentimiento, lo mejor es detener la transmisión de energía.
    En eso hay que ser muy responsable, no podemos intervenir en el libre albedrio de nadie, eso nos genera karma.
    Personalmente les cuento que muchas veces mi madre estuvo mal y con todo el dolor de mi alma tuve que respetar su decisión de no recibir energía.
    Hace pocos días un sobrinito estuvo en cti. Nació hace 5 años con hidrocefálea, fue operado a los 3 días de nacer, sus papás me autorizaron a enviarle energía y lo hice. Hace poco tiempo, cuando estuvo en coma farmacológico, comencé a pasarle energía y al día siguiente sus padres me dijeron que no querian que lo siguiera haciendo. Eso alcanzó, no pedí ni siquiera una explicación, simplemente suspendí la transmisión.
    Lamentablemente lo espiritual da para mucho y algunas persona manipulan con ésto.
    Una de las cosas que tenemos que cuidar mucho es no pisar el limite que nos lleva a la falta de respeto por la vida de los demás y a alejarnos de la humildad.

  2. “En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte Luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.”

    Es muy común encontrar personas que trabajan con la “Luz” que no hacen de su vida lo que enseñan.
    Enseñan una cosa y sus hechos no tienen nada que ver con sus palabras.
    No somos ejemplos de nada, ni tenemos espiritualmente hablando ninguna superioridad como para pensar que podemos transformar lo que está sucediendole a alguien.
    Sin embargo cuando una persona se siente mal y expresa su necesidad de ser ayudada, porque así lo necesita, en ese caso estamos siendo compasivos.
    Y ser compasivo no es tener lástima, porque la palabra compasión significa: Compartir-con.
    Por lo tanto compartimos en ese caso el dolor o el padecimiento de alguien que lo ha pedido porque lo necesita.
    Es como ponerse en su lugar y acompañar en ese momento dificil de la mejor manera posible, siempre que esa sea su voluntad.
    Muchas gracias por la publicación.
    Un abrazo.
    Bea

  3. Gracias a Ernesto y a Beatriz por sus ensenanzas.
    Me gusto el articulo y el comentario.
    Se que cada dolor o problema es un aprendizaje pero hay que estar muy compenetrado del tema para resistir los deseos de ayudar sobre todo cuando se trata de seres queridos.
    Hari Om

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