La Teoría del Yin Yang (1a parte)
octubre 11, 2011
Publicado en Artículos Destacados
Por Javier Peralta
Asesor Integral en Feng Shui
094 948 661
fengshui.8estrellas@gmail.com
Introducción (por Ernesto Velázquez)
Hoy no puedo menos que congratularme por haber tomado la decisión de invitar a Javier Peralta que escribiera para nosotros. Si los artículos escritos por él hasta ahora han sido por demás educativos para los que conocemos poco el Feng Shui y nos interesa el tema, lo que hoy nos acercó va a ser muy dificil de superar.
Lo que están a punto de comenzar a leer es el núcleo central de la filosofía china y por lo tanto lo que sustenta todo lo que de ella deriva.
Como se trata de un trabajo muy completo y profundo lo hemos dividido en varias entregas para hacer más fácil la lectura y poder ir asimilando de a poco la riqueza de su contenido, estoy convencido que de aquí en más será uno de esos artículos de referencia internáutica mundial.
Gracias Javier!
Ahora que hemos establecido algunos elementos fundamentales para el estudio del Feng Shui, nos parece indispensable acercarnos a uno de los pilares no solo del Feng Shui, sino de todas las manifestaciones de la cultura china, la teoría del Yin Yang, (también Inn- Iang). Pues constituye el fundamento, la esencia y el resumen de todas sus prácticas.
“El yin y el yang son la vía del Cielo y la Tierra,
los grandes esqu
emas de todas las cosas, los padres del cambio,
el origen y el principio del nacimiento y la destrucción,
el palacio de los dioses”.
Su Wen
Poco se conoce sobre los orígenes de la teoría del Yin Yang, ya que ni siquiera se menciona en los fragmentos encontrados del Tsou Yen, texto perteneciente a la “Escuela del yin-yang”, a la que los textos tradicionales atribuyen dicha teoría. El Yin Yang se remonta a los primeros astrónomos, a los teóricos de la adivinación y a los mitos sobre el origen del mundo. Según cuenta la mitología china el Dios de la creación Pangu, que surgió del caos sin forma que era el universo en origen, dividió las fuerzas del yin y el yang con su hacha una vez que estas estaban en equilibrio. La fuerza yin se hundió para formar la tierra, mientras que la fuerza yang se elevó para formar los cielos. Pangu permaneció entre ambas fuerzas durante 18.000 años hasta que el cielo y la tierra estuvieron bien formados y estables, tras lo cual murió usando cada parte de su cuerpo para crear todas las cosas del mundo.
Son muchos los textos y diagramas que han perdurado hasta nuestros días en los que se hace alguna mención a la teoría del Yin Yang (el I Ching, el Su Wen, el Dao De Jing, la obra filosófica Kuan Tzu, los calendarios agrícolas…). Una de estas representaciones es el conocido como Taijitu, en el cual se representan varios de los conceptos de las filosofías taoísta y confucionista china, como el Tao, el Wuji (o estado indiferenciado del universo anterior al Tai Chi), el Tai Chi, las 5 fases o elementos y el propio yin-yang. El filósofo y cosmólogo Zhou Dunyi (1017-1073) de la escuela neo confuciana, dio una explicación de una forma desarrollada del contenido de este símbolo en el “Taijitu shuo”, aunque no sería el autor sino que este llegaría a él, junto con otros diagramas que habrían sido creados con anterioridad, desconociéndose cuando y por quien. El Taijitu leído de arriba abajo (o de izquierda a derecha en las versiones en que aparece en horizontal), representa el proceso por el cual el Tao da origen, desde la no diferenciación o “Wuji” al surgimiento del yin yang, de cuya constante iteración nace el Tai Chi (o principio generador de todas las cosas), pasando luego por el surgimiento de los cinco elementos y la creación de los diez mil seres (o todas las cosas del universo).
Taijitu
El “Xiantian taijitu” 先天太極圖, es uno de los símbolos más ampliamente conocidos en nuestros días, aunque es solamente llamado “yin yang” 陰 陽.
Las dos formas entrelazadas de su interior se llaman en chino peces “yú” 鱼. Para la filosofía taoísta representan la alternancia entre los ”qì” 气 (energía vital) yin (en negro) y yang (en blanco), inconcebibles el uno sin el otro y que ocultan cada uno en su interior el germen del contrario. Esta representación a veces aparece rodeada por los ocho trigramas ”ba gua” 八卦 del I Ching. Es también el simbolo del Tai Chi.
Yin
Etimológicamente el carácter chino tradicional de “yin” 陰, representa la parte norte, sombría o nubosa, de una montaña, mientras que en el simplificado 阴 aparece el carácter de luna ”yuè” 月
Yang
El carácter tradicional de “yang” 陽 representa el lado sur, soleado, de una montaña; en el simplificado 阳 aparece sol ”rì” 日.
Los primeros textos en los que aparecen por primera vez los términos yin y yang son: el Ts´ien Han Chu, un calendario astronómico del siglo III a.C.; el Hi ts´e, un apéndice con finalidad adivinatoria del I Ching datado en los siglos IV-III a.C.; y el Shi Jing, una compilación poética de comienzos del siglo V. Al estudiar estos libros los estudiosos observaron que los términos yin y yang se nombran sin darles una definición, dotándolos de atributos que parecen ser asignados a partir de una tradición cultural. Además nada lleva a pensar en estos textos que yin y yang sean considerados como substancias, fuerzas o principios sino que representan más bien “emblemas” provistos de una gran fuerza sugestiva que sirve para evocar todos los contrastes posibles.
En el capítulo quinto del Hsi Tzhu, el apéndice del I Ching, se dice: “Un yin y un yang, este es el Tao”, ofreciendo la idea general de que sólo hay estas dos fuerzas fundamentales en el universo, ahora dominando una, y luego dominando la otra, como una sucesión de olas.
Entonces desde sus orígenes los antiguos chinos, han entendido que todos los aspectos de la vida están regidos por una naturaleza bipolar, por dos fuerzas opuestas pero complementarias que se encuentran en todas las cosas (vida-muerte, bueno-malo, luz-oscuridad, calor-frío,…). Los sabios chinos observaron que lo inmutable en el universo es el movimiento. Todo se mueve, se transforma y cambia en un ciclo permanente de inicios y finales donde lo único que permanece es el movimiento. Este movimiento tiene dos tendencias: una expansiva o centrifuga que lo inicia y otra contractiva o centrípeta que vuelve al origen. Ambas fuerzas son consideradas como básicas y necesarias para que se realice el sentido del universo, pues en cualquiera de sus manifestaciones intervienen y debido a su interacción es por lo que se pueden observar los acontecimientos en él, que está sometido a un continuo movimiento que le conduce a una transformación continua. La fuerza centrífuga por su tendencia a la manifestación, a la visibilidad, a la exteriorización, a lo luminoso, se le llama Yang y a la fuerza centrípeta, constrictiva, con tendencia al ocultamiento, a la interiorización, a lo oscuro, se le llama Yin.
La teoría considera que cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. Nada aparece en estado puro y todo está en continua transformación, mediante este binomio que mantiene el equilibrio en el sistema universal. Esta teoría es un modelo que está presente en todas las manifestaciones tradicionales y culturales chinas como las artes marciales, la medicina, la pintura, el masaje, la filosofía, la música, el feng shui, la acupuntura…









Me encantó! Excelente!
Muchas gracias.
Un abrazo.
Buenísimo… muy lindo el artículo e interesante. Muchas gracias.
Saludos.
ah… “sigue”….. me quedé con ganas de poder continuar leyendo, muy interesante, excelente redaccion, clara, sencilla, capaz de llegar a todos, gracias, una vez mas gracias esperando “la continuacion”, sdos, juia
gracias por este aporte, sumamente interesante; nos situa en la verdadera dimensión dialéctica de la vida, de pares opuestos que se complementan y forman el todo. La sabiduría esta en aceptar lo diferente que nos completa.
paz y bien
José
Muy buena información aunque me interesa sobre todo información sobre feng shui gracias cariños.-