Tai Chi en el Parque Rodó
Tenemos el agrado de informarte que ha vuelto el Tai Chi y el Chi Kung al Parque Rodó, ahora de la mano de la Instructora Cristina Rodriguez.
Todos los sábados a las 10 de la mañana junto al lago.
Participá tu e invitá a alguien más, difundir este tipo de actividades es importante, encontrarás un espacio de Paz y Armonía para relajarte y renovarte regularmente.
Durante una hora a la semana no solo podrás mover tu cuerpo, sino que te ayudará a conectarte con ese algo misterioso que nos sostiene y del cuál todos dependemos, recuperar tu Esencia y conectar con la de los demás es fundamental para vivir más sano, y así con el corazón cargado de emociones y energía, sin lugar a dudas podrás volver completamente renovado a tus actividades cotidianas.
Experimentar la Serenidad es fácil, solo tenés que darte una vuelta.
Te esperamos!!!
Relajación uterina a través del Qigong
Julio 25, 2010
Publicado en Artículos
Publicamos este interesante artículo que nos envió Federico Fava, su autor.
Relajación uterina a través del Qigong
Para lograr el relajamiento uterino, además de tejido muscular hace falta el deseo sexual y un determinado desarrollo de la sexualidad de la mujer; por eso no podemos conformarnos con el útero de los ginecólogos ni con la tecnología médica que consagra la maldición divina de parir con dolor. Porque ahí está la gran diferencia. El útero de una mujer que no ha sido sexualmente reprimida desde la infancia, funciona perfectamente, produciendo placer y no dolor; pero el útero de una mujer cuya sexualidad se ha paralizado desde niña, funciona de una manera patológica y con dolor.
Desde niñas, las madres – y los médicos, lamentablemente – enseñan que la regla duele y los partos mucho más. La información que se da es que para dilatar el cuello del útero para que nazca un bebé, hacen falta unas contracciones muy fuertes, y que eso es inevitable que duela. Sin embargo, para Frederik Leboyer las llamadas contracciones de dilatación “inevitables” del parto son algo altamente patológico y no normal: ¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz? … la mujer sufre debido a las contracciones… unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¡pero son calambres! todo lo contrario de las “contracciones adecuadas”. ¿Qué es un calambre?, una contracción que no cesa, que se crispa y se niega a soltar su presa y, por lo tanto, no “afloja su garra” para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca. En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones “adecuadas” eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¡Qué sorpresa y qué revelación!.
El parto duele porque los músculos uterinos de las mujeres que crecen con el útero inmovilizado, no desarrollan la capacidad de distensión y la fuerza que debieran tener. Los músculos que no se usan se atrofian y se agarrotan; y viceversa, todo el mundo sabe los entrenamientos constantes y los ejercicios que hace cualquier deportista para desarrollar y mantener a punto su esqueleto muscular. Y también sabemos lo que duele extender un músculo rígido y contracturado.
Es el dolor que vulgarmente conocemos como “calambre”, como dice Leboyer. Y calambres son las “contracciones de dilatación” que tanto hacen sufrir a las mujeres. Algo patológico, no normal. Porque parir, gracias a la represión de la sexualidad de la mujer, a la anulación de su sexualidad desde su infancia es, en efecto, como cavar una zanja con un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida hasta ese momento, después de haber vivido sin saber que se tenía ese brazo ni para qué servía; o sea. Fuera de nuestra conciencia; un brazo cuyos músculos, en el momento de coger la azada para cavar, si están rígidos y contracturados. Imaginemos lo que sería recuperar la elasticidad de un brazo de una persona adulta que hubiera permanecido inmovilizado toda su vida; imaginémoslo y desaparecerá la perplejidad que nos produce hoy el hecho de que se pueda parir sin dolor; es decir que un útero que no ha permanecido inmovilizado, pueda distender sus haces de fibras musculares y abrirse suavemente, sin contracciones patológicas. De la misma manera que todos los días estiramos los brazos suavemente y sin dolor.
Sabemos que la oxitocina que se inyecta en vena para provocar o acelerar un parto, es la misma hormona que segregamos durante la excitación sexual. Es decir, que la hormona que segregamos naturalmente cuando aparece el deseo sexual, es la que la Medicina utiliza como oxitócico para provocar las contracciones del útero; no han encontrado otra cosa; y la fabrican en laboratorios químicos. No tratan de impulsar o de desencadenar el deseo sexual: semejante cosa no tiene nada que ver con el parto, sería cosa de mujeres pecadoras y lascivas. Por eso lo inyectan a grandes dosis bombardeando al pobre útero y haciéndolo contraerse con espasmos violentos.
Por otra parte, la mujer que pare en el hospital está en las antípodas del abandono al deseo sexual: muerta de miedo, atada y desparratada encima de una mesa, rodeada de personal médico cuya proximidad no es por la vía de la intimidad personal sino del experto en tecnología médica que trata en el mejor de los casos como una enferma sujeta a su autoridad.
Pero todavía hay más; la sexóloga y psicoanalista Marise de Choisy afirma que el orgasmo femenino auténtico no se ubica en el clítoris ni en la vagina. Tiene su origen en el cuello del útero. Si el orgasmo femenino auténtico se origina en el cuello del útero, es porque sus fibras musculares, firmemente apretadas como decíamos antes, tienen que ir aflojándose, extendiéndose, relajándose, de oleada en oleada, cuando la mujer va a dar a luz, para abrir la puerta de salida del feto. Así podríamos decir que el dispositivo de cierre y apertura del cervix no es otra cosa que el proceso de excitación sexual y el orgasmo de la mujer. Puesto que, efectivamente no es el dolor; sino el placer, lo que hace rodar la rueda de la vida.
Entonces el parto duele porque a la rigidez muscular se le suman la ignorancia – de lo que es un parto y de la propia sexualidad- y el miedo; ignorancia y miedo que no existirían si las mujeres desde niñas hubieran desarrollado y compartido las experiencias de su sexualidad; ignorancia y miedo que en las actuales condiciones bloquean el desarrollo de la excitación sexual de la mujer que va a dar a luz, y hacen que su cuerpo vaya en contra en lugar de a favor del proceso del parto.
Pongamos, por ejemplo, que todas las mujeres creyesen que todo coito es una violación dolorosa y que ignorasen que podía ser una actividad sexual placentera; también la ignorancia y el miedo produciría en la mujer una tensión incompatible con la producción del deseo sexual, y el coito sería efectivamente siempre doloroso. El resultado de la conjunción de esta ignorancia y de este miedo con la realidad de la rigidez del útero, deja muy atada la ley de parir con dolor, la maldición divina.
Al adquirir la posición erecta, el plano de inclinación del útero de la especie humana, se hace casi vertical, quedando el orificio de salida hacia abajo, sometido a la fuerza de la gravedad. Esto requirió un aumento de la cantidad y de la calidad de las fibras musculares del cuello para cerrarse fuertemente y sujetar 9 u 11 K. de peso contra la fuerza de la gravedad; y al mismo tiempo, tener la capacidad de relajación hasta la apertura de los famosos 10 cm. de diámetro. Lo cuál a su vez implicó un perfeccionamiento del mecanismo que activa la apertura; el aumento de las terminaciones nerviosas, de las articulaciones neuromusculares, y en definitiva de la sensibilidad para aumentar el grado de excitación sexual y del movimiento de distensión y de relajación muscular.
Por eso todo orgasmo femenino se ubica, al menos en su origen, en el cuello del útero. Porque el orgasmo fue un invento evolutivo para accionar el dispositivo de apertura del útero. Esta es la opinión contrastada con Juan Merelo Barberá.
El útero es el centro del esqueleto erógeno de la mujer. Filogenéticamente está preparado para funcionar produciendo placer y no, dolor, lo mismo que está filogenéticamente previsto que el coito sea placentero.
Lo que no está filogenéticamente previsto son las violaciones, es decir, las relaciones de poder de nuestra sociedad que obliga a hacer funcionar el aparato reproductor de la mujer sin deseo y sin proceso de excitación sexual. Como tampoco está previsto filogenéticamente, en el continuum de la especie humana, que una mujer se haga adulta sin desarrollar su sexualidad.
Si pensamos un poco, nos daremos cuenta de que el orgasmo supone un estado de relajación total y de abandono de la actividad racional del neocortex, para que el hipotálamo o cerebro reptiliano como también se le conoce, del que depende la regulación hormonal, pueda realizar su contenido. Esto lo explica Michel Odent, que después de una larga experiencia de atender partos, ha observado que los partos son tanto más fáciles cuanto menos se perturbe y cuanto más se deje a la mujer abandonarse a sí misma en ese trance.
Por otra parte, el parto no es un acto sexual cualquiera: es un gran esfuerzo físico, un acto en el que se tiene que volcar toda la energía del cuerpo de la mujer; todos sus órganos tienen que hacer al unísono un esfuerzo especial: el corazón, los pulmones, etc. Por eso, más que en ninguna otra actividad sexual, el parto y el nacimiento necesitan un especial apartamiento y un especial entorno psico-afectivo para la mujer, de un grado de recogimiento, de confianza y de intimidad tal, que haga posible que el neocortex deje de inhibir el hipotálamo.
En zonas remotas de Asia Central – donde los médicos se encuentran muy lejos -, la mujer que está de parto se encuentra rodeada de mujeres que le hacen bailar danzas antiguas para movilizar su vientre, relajándola con sus movimientos rítmicos ondulantes para que también ella se mueva a favor del cuerpo en lugar de moverse contra él, logrando una sensación de excitación sexual. Cuando la mujer se excita sexualmente, el útero empieza a latir, despertando su “segundo corazón” o “corazón fetal” – según sus tradiciones -, pero un poco más lentamente; como una ameba que se contrae y se expande.
La similitud entre el útero y el corazón también la establece Leboyer, pues ambos órganos están formados por tejido muscular y ambos laten; uno continuamente, el otro, con la excitación sexual; ambos tienen su ritmo, su pulso, y de él depende la eficacia de su fisiología; y ambos tienen un enemigo; el agarrotamiento y la crispación muscular, o sea, el calambre.
Cuando las mujeres recuperan un poco la conciencia y la sensibilidad del útero, pueden percibir y sentir su latido. Con cada latido el útero se extiende y desciende, como un movimiento ameboide, hasta hacerse incluso visible desde el exterior en estado de excitación fuerte.
Este palpitar del útero son los movimientos rítmicos de su tejido muscular impulsado por la emoción erótica; lo que desde nuestra perspectiva patriarcal que ha eliminado el deseo de la función reproductora, hemos convertido en “contracciones”. La emoción erótica hace palpitar el útero suavemente, de modo placentero y mucho más eficazmente que la oxitocina química inyectada en vena.
Dejándose llevar por la emoción erótica, las mujeres pueden, al igual que otras hembras mamíferas, “empujar” los músculos uterinos, en el momento de la diástole de su latido, ampliando su onda expansiva, moviéndose a favor del cuerpo y del nacimiento en lugar de moverse contra él.
Cuando el latido del útero se convierte en los espasmos violentos de los partos dolorosos, no solo los sufren las madres, también la criatura que esta dentro de ella. Por eso decía Reich que los úteros espásticos – explicitando que son la mayoría desde hace siglos – son los que producen nacimientos traumáticos.
En definitiva, el nacimiento es un acto sexual que se realizaría con la máxima gratificación del placer para las criaturas humanas, si la sexualidad de la mujer que pare no estuviese destruida.
Es por esta razón, que el útero, es aún hoy día un gran desconocido; pero recuperar la sensibilidad del útero es posible.
Cuando una niña llega a la adolescencia tiene el útero tan rígido y contraído, que hasta la mínima apertura del cervix para la menstruación le produce fuerte dolor, lo sé porque mi hija era una de ellas. Pero, a pesar de que tenia reglas muy dolorosas, ha logrado dejar de tenerlas después de adquirir conciencia de su útero, sintiéndolo y relajándolo mediante la práctica – casi diaria -, de una serie de ejercicios relacionados con el Taiji y el Qigong similares a los que yo personalmente realizo a diario, y que, al principio – lamentablemente – tuve que imponerle para que los realizara; pero que luego, como le hicieron bien, comenzó a realizarlos sola cuando siente que le esta por llegar la regla.
Para que nuestras hijas – y porqué no, también las madres – recuperen la sensibilidad uterina, la primera cosa que hay que hacer es explicarles desde pequeñas que tienen un útero, para qué sirve y cómo funciona; ese debería ser el rol de la madre. Explicarles que cuando se llenan de emoción y de amor, su útero palpita de placer. Tenemos que recuperar con ellas los antiguos ejercicios del vientre, para que cuando lleguen a la adolescencia no tengan reglas dolorosas, sino que se sientan en ese estado especial de bienestar.
Ba Duan Jin o Las Ocho Piezas de Brocado
Ejercicios de Seda – Primer grupo.
Nota preliminar:
Esta es una de las series más conocidas, pero existen muchas otras variantes para cada uno de los ejercicios que iremos agregando y comentando en próximos artículos.
Otro tema a tener en cuenta es que muchos de estos manuales han sido realizados bajo un régimen político que es enemigo declarado de cualquier tipo de religión o espiritualidad por lo que estos ejercicios milenarios han sido despojados de toda mención al trabajo interior y de reconexión o “re-ligare” (de donde proviene la palabra religión) y que también debe hacerse junto al trabajo físico externo.
El Chi Kung es mucho más que un simple ejercicio físico, no es gimnasia sino que es un sistema integral para la conservación de la salud y canalización de la Energía Vital, por lo que en su práctica y realización está implicito un trabajo físico, psiquico y espiritual que se interrelacionan constantemente.
Esperamos que esta recopilación que damos comienzo con este artículo le sea útil a practicantes e Instructores.
Ernesto Velázquez
Tomado del Manual “WuShu – Gimnasia China Para La Salud De La Familia”
El término chino para designar los ejercicios de seda es baduanjin, que literalmente significa “octavo corte de brocado”. Los cuatro grupos de ejercicios que se introducen aqui, cada uno dividido en ocho movimientos, son más o menos iguales en principio, pero difieren en grado de complejidad. Los tres primeros grupos se realizan de pie, el cuarto, en posición sedente. (se publicarán posteriormente)
Para mayor claridad, cada movimiento de los tres primeros grupos lleva un título decriptivo simple.
Sostener el cielo con las manos. Este movimiento relaja los músculos y estira los brazos, las piernas y el torso. Si va acompañado de respiración profunda, afecta al pecho, al abdomen y pelvis. También ayuda a corregir la mala postura y a mantener derechos los hombros y la espalda.
Arquería. Se concentra en la zona del pecho, pero también afecta a los músculos de hombros y brazos. Ayuda a la circulación de la sangre.
Elevar un solo brazo. Estirar los brazos, uno arriba y el otro abajo. Afecta al hígado, vesícula biliar y estómago y fortalece el sistema digestivo.
Mirar hacia atrás. Este movimiento incluye la rotación de la cabeza, el movimiento de los ojos y su objeto es mirar hacia atrás tanto como sea posible. Fortalece los músculos del cuello y renueva el sistema nervioso.
Sacudir la cabeza y balancear las nalgas. Este movimiento pone en función todo el cuerpo y es una excelente relajación.
Cogerse los dedos de los pies. Es especialmente bueno para los riñones y la cintura. Inclinarse hacia adelante y hacia atrás estira y fortalece los músculos de cintura y espalda, lo que a su vez hace más firmes los riñones y el sistema interno.
Juego de puños con mirada brillante. En este ejercicio se subraya el brillo de los ojos. Hacer ejercicios con una expresión de cólera es algo particularmente chino y, combinado con el movimiento de los puños, ayuda a la concentración. Este movimiento mejora la energía y la fortaleza.
Elevar los talones. Como conclusión, la elevación de talones acompañada de respiración profunda, ayuda a relajar el cuerpo.
SOSTENER EL CIELO CON LAS MANOS
Preparación. Póngase firme (sin trancar las rodillas), mirando hacia adelante y respirando por la nariz. Relaje todas las articulaciones y medite unos momentos para obtener concentración. (Enderece la espalda, contraiga los gluteos de forma tal que note como
1. Levante los brazos a los costados, junte las manos sobre la cabeza, con los dedos entrelazados, vuelva las palmas hacia arriba y estírese como si estuviera sosteniendo el cielo (pero sin trancar las rodillas). Al mismo tiempo, levante los talones.
2. Baje brazos y talones y regrese a la posición inicial. (Al mismo tiempo flexione un poco más las rodillas).
Repita el ejercicio muchas veces, inspirando en el paso 1 y espirando en el paso 2.
Observaciones:
Respiración: antes de hacer ningún movimiento es importante adoptar la actitud adecuada, siendo a mi entender la más serena posible, wuchi dirían los chinos, alcanzar el vacío, estar presente en el Aquí y Ahora, implica tomarse unos instantes para sacarse la mochila que traemos de la rutina diaria, o peor, de la vida.
Tomar conciencia de la respiración propia es una buena herramienta para lograr lo anterior. No haga nada en especial, no intente enlentecerla ni profundizarla, simplemente observela. Note como el aire atraviesa la nariz, como el pecho y el abdomen se distienden como sale el aire, etc., no hay nada que forzar ni nada en que “concentrarse” si eso implica un esfuerzo, lo más simple es prestar atención.
Dolor: algo muy importante a tener en cuenta al practicar Chi Kung es que en ningún momento deberá experimentar dolor. Lo que sí puede experimentar puede ser algún grado de tensión en las articulaciones o músculos activados por el ejercicio, pero no dolor. Si lo experimenta es un claro mensaje que se está extralimitando o ese ejercicio en particular aún no es para usted,
Rodillas: en ninguna parte de este manual se menciona que las rodillas no deben estar trancadas o que hay una flexión y extensión de las mismas al compás de la respiración, lo señalamos cuando corresponda.
ARQUERÍA
1. Dé un paso hacia la izquierda y doble las rodillas para adoptar la posición de un jinete. Cruce los brazos frente al pecho, con el brazo derecho y el izquierdo atrás. Luego, con el pulgar y el índice de la mano izquierda extendidos y los otros tres dedos doblados, estire el brazo izquierdo hacia la izquierda, siguiéndolo con la mirada. Al mismo tiempo, apriete la mano derecha y llévela hacia la derecha, como si estuviera estirando un arco.
2. Regrese a la posición inicial.
3. Repita el paso 1, pero en dirección opuesta.
4. Regrese a la posición incial.
Repita el ejercicio muchas veces. Inspire al realizar los pasos 1 y 3; espire al realizar los pasos 2 y 4.
Observaciones: un error frecuente entre los principiantes es inclinarse lateralmente y desplazar el peso corporal hacia una de las piernas, por lo tanto para evitar esto hay que observar si se mantiene la alineación entre la pelvis, el tronco y la cabeza y corroborar que el peso corporal se reparte exactamente un 50 % en una pierna y el otro 50% en la otra.
Otro error frecuente es no tensar el arco lo suficiente, la imagen de que realmente se está tensando un arco debería ayudarlo a tomar conciencia de esta apertura; la misma se experimenta como una sensación de apertura del pecho y de una aproximación de los omoplatos entre si. Obseve como la mano del brazo que está flexionado está muy cerca del hombro del mismo lado, y como uno y otro codo están sobre una misma linea.
ELEVAR UN SOLO BRAZO
(también conocido como Separar el Cielo y la Tierra)
Preparación. Colóquese derecho, con los pies separados por el mismo espacio que media entre los hombros y los brazos a los costados (las rodillas semiflexionadas).
Nota: Imagine que está sosteniendo una esfera delante suyo, la mano derecha por debajo con la palma hacia arriba, la mano izquierda la sostiene por arriba, la palma mira hacia abajo.
1. Levante el brazo derecho sobre la cabeza, con la palma hacia arriba, los dedos juntos y apuntando hacia la izquierda; al mismo tiempo, apriete hacia abajo con la mano izquierda, con el dorso hacia arriba, los dedos juntos y apuntando hacia adelante.
2. Regrese a la posición inicial.
3. Repita el paso 1, pero con el brazo izquierdo sobre la cabeza.
4. Regrese a la posición inicial.
Repita el ejercicio varias veces. Inspire en los pasos 1 y 3, espire en los pasos 2 y 4.
Observaciones: al igual que con el arquero, en este ejercicio hay una tendencia a inclinar el tronco a uno y otro lado, sin embargo el tronco debe permanecer erguido, y la extensión de uno y otro brazo no debe ser total, es decir no hay que trancar los codos.
MIRAR HACIA ATRAS
Preparación. Póngase firme, con las palmas contra los muslos.
1. Luego gire lentamente la cabeza hacia la izquierda, siguiendo el movimiento con los ojos, y mire hacia atrás.
2. Regrese a la posición inicial.
3. Gire lentamente la cabeza hacia la derecha, siguiendo el movimiento con los ojos, y mire hacia atrás.
4. Regrese a la posición inicial.
Repita el ejercicio muchas veces. Inspire en los pasos 1 y 3 y espire en los pasos 2 y 4.
Observaciones: este ejercicio es particularmente útil para tratar o prevenir las contracturas musculares a nivel cervical.
En la primera de las figuras se plantea un trabajo exclusivo a nivel cervical, en el que no hay giro de los hombros ni del tronco, sin embargo otra posibilidad una vez agotado el ángulo de rotación a nivel cervical, es continuar trabajando con la rotación de la columna a nivel dorsal y luego lumbar.
Para lograr el máximo beneficio de este excelente ejercicio para lograr una espalda sana, hay que ir observándose a medida que descendemos a lo largo del eje, buscando primero llegar al límite de la rotación cervical antes de pasar a la rotación dorsal, llegar al límite de la rotación dorsal antes de empezar la rotación a nivel lumbar. De esta manera la vista se ha dirigido atrás y como bien señala Ivés Réquéna “La cabeza a girado sobre un eje perfectamente vertical; la mirada se dirige en horizontal hacia el infinito, y ha descrito un ánguulo exacto de 180° con respecto a la postura inicial.”
SACUDIR LA CABEZA Y BALANCEAR LAS NALGAS
Preparación. Doble las rodillas para adpotar la posición de un jinete con las piernas bien separadas. Coloque las manos sobre los muslos, con los pulgares apuntando hacia afuera.
1. Inclínese desde la cintura y gire el cuerpo hacia la izquierda; al mismo tiempo, balancee las nalgas hacia la derecha.
2. Regrese a la posición inicial.
3. Repita el paso 1, pero en la dirección opuesta.
4. Regrese a la posición inicial.
Repita el ejercicio muchas veces. Inspire en los pasos 1 y 3; espire en los pasos 2 y 4.
TOMARSE LOS DEDOS DE LOS PIES
1. Manteniendo las rodillas rígidas y la cabeza ligeramente levantada, inclínese lentamente hacia adelante y cójase los dedos de los pies, o de los tobillos si no puede alcanzar los dedos.
2. Regrese a la posición inicial.
3. Con las manos en la cintura, inclínese lentamente hacia atrás.
4. Regrese a la posición inicial.
Repita el ejercicio muchas veces, respirando normalmente.
Observaciones: a mi modo de ver este es uno de los mejores ejercicios de esta serie en cuanto al potencial que tiene para mejorar o aliviar dolencias a nivel de la columna vertebral.
En una posterior entrega haré un análisis pormenorizado de este ejercicio a la luz de nuevos descubrimientos de la fisiología y dinámica articular, que una vez más vienen a demostrar como los Antiguos Sabios Chinos se adelantaron en miles de años a toda la tecnología actual. De todas formas desde ya quisiera señalar que la mejor de las descripciones que he encontrado para su realización es la que hace Ivés Réquena en su libro “La Gimnasia de la Eterna Juventud” de editorial Robin Book, ya que señala con exactitud lo que hay que hacer una vez tomada la punta de los pies, y que básicamente es flexionar rodillas y rectificar la columna vertebral buscando poner en un mismo plano cervicales, dorsales y sacro y de donde deriva gran parte de los beneficios que tiene este ejercicio para la columna vertebral. Las siguientes imágenes ayudarán a entenderlo. Quien encuentre este libro en alguna librería no dude en comprarlo inmediatamente, no tiene desperdicio.
JUEGO DE PUÑOS CON OJOS BRILLANTES (o flamígeros)
Preparación. Colóquese de pie con las piernas muy separadas, los puños en la cintura y las palmas hacia arriba. Doble las rodillas para adoptar la postura de un jinete.
1. Con la palma hacia abajo y los ojos brillantes siguiendo el movimiento, estire lentamente el puño derecho hacia la derecha.
2. Regrese a la posición inicial.
3. Repita el paso 1, pero hacia la izquierda.
4. Regrese a la posición inicial.
Repita el ejercicio muchas veces. Espire al realizar los pasos 1 y 3; inspire al realizar los pasos 2 y 4.
Observaciones: en este ejercicio eminentemente marcial la mirada flamígera no debe ser solo una expresión poética, sino que debe evocarse y vivirse como tal, hay intensión y la firme determinación de encender el fuego de nuestro interior.
La fuerza de la Tierra que nos sostiene y se trasmite a través de nuestras piernas bien enraizadas, junto a la fuerza que nos llega desde el Cielo a través de una inhalación profunda se proyectan hacia el puño y se expresa en una mirada serena y al mismo tiempo firme; como señala Réquéna: “…con la vista lanzamos una mirada encendida, amenazadora…, es decir propiamente flamígera.”
ELEVAR LOS TALONES
Preparación: Póngase firme con las palmas apretadas contra los muslos y las rodillas estiradas.
1. Mantenga alta la cabeza y levante los talones unos 5 cm del suelo.
2. Baje los talones.
Repita el ejercicio muchas veces. Inspire en el paso 1 y espire en el paso 2.
CHI KUNG, la solución para tu dolor de espalda! (Primera parte)
Junio 11, 2010
Publicado en Medicina & Tai Chi
Si tu problema es el dolor de espalda tenés que leer esto.
Es increíble la cantidad de personas con problemas serios de columna que estamos viendo los profesionales últimamente, tal vez seas una de ellas, pero más asombroso es ver a personas cada vez más jóvenes con estos problemas, en su mayoría derivados del sedentarismo , el sobre esfuerzo y las malas posturas que una y otra determinan.
Gracias al estilo de vida que estamos llevando, corriendo de un lado para el otro sin parar o por el contrario sentados todo el día frente a la computadora, lejos de disminuir, todo hace esperar que el problema aumente, pero más grave aún es comprobar la poca respuesta que tiene el sistema médico formal para esta grave y cada vez más frecuente patología.
Por eso un poco impresionados y otro poco cansados de ver el aumento de estos problemas con un tratamiento casi exclusivamente centrado en los analgésicos y anti-inflamatorios, -con una tendencia a ofrecer rápidamente analgésicos mayores como el tramadol-, hemos decidido hacer algo al respecto.
No estamos negando la utilidad de la farmacia, porque de hecho yo mismo no tengo más remedio que recurrir a ella a diario con tal de paliar el dolor de los paciente, sino que estamos intentando poner el énfasis en una verdadera re-habilitación que además de la educación como eje central, incluya la utilización de herramientas complementarias al tratamiento convencional para que todo se potencie.
Por eso creemos que a menos que se comprenda donde está el verdadero problema, nada podremos hacer, tampoco de nada sirve que el Terapeuta lo comprenda, quien realmente tiene que comprender donde está el problema eres tú como paciente, porque es en función de esa comprensión que podrás comenzar a hacer algo.
El dedo en la puerta.
Imagínate que te apretaste un dedo con una puerta y te quedó atascado, no solo no lo podés sacar sino que te duele mucho, por eso llamás a la emergencia para que te ayude, cuando llega el médico te dice:
- ah! no se preocupe esto se alivia fácilmente, le voy a anestesiar el dedo y va a ver que no le duele más.
…y efectivamente, …el dolor desaparece!
- ¿y el dedo?, …¡todavía está atascado!
- ah! no se preocupe, ahora se toma este antiinflamatorio y espera un rato, cuando le haga efecto va a ver que sale solo. Y se vá!, …vos te quedás rascando la cabeza por un buen rato!
Es exactamente igual a si un cirujano ante un diagnóstico inequívoco de peritonitis decidiera calmarle el dolor al paciente para no operarlo, ¡qué necesidad de abrir a alguien por un dolorcito, no?
Bueno así están las cosas, ante un problema esencialmente mecánico, la solución propuesta es casi exclusivamente química.
¿Qué hacer?
En primer lugar, entender que ante un problema “mecánico” como la mayoría de los que se producen a nivel de la columna vertebral como puede ser un pinzamiento, una escoliosis, una rectificación cervical, etc. la química no funciona más que transitoriamente, y que no hay solución posible a menos que el afectado se involucre activamente en su propia rehabilitación.
Si porque jamás en tu vida has hecho el más mínimo ejercicio y no estás dispuesto a comenzar ahora y si por la misma razón la solución química te resulta cómoda, está todo dicho, suerte en pila!, sarna con gusto no pica!, etc., etc, este artículo no es para ti, pero antes de dejarlo mejor que comiences a proteger el estómago porque pronto comenzará a sufrir como loco por tantos analgésicos.
Si por el contrario sos de los que cree que en tu trabajo realizás demasiado ejercicio cuando en realidad lo que hacés es sobrecargar tu columna sin compensar luego porque tampoco te agrada moverte para hacer un mínimo de “mantenimiento”, estás en la misma situación.
Incluso si la razón de la inmovilidad es el dolor, no es práctico quedarse totalmente quieto, ya que eso lo único que genera es más problemas.
Así que si eres de los que sufren por este problema, si querés cambiar, vas a tener que incomodarte!, porque lo que hasta ahora te ha resultado “cómodo” ha sido justamente el origen de tu problema.
La Solución
Es tan simple como compleja, hay que empezar a moverse .
Es simple porque alcanzaría con comenzar a practicarlo, compleja porque el peor enemigo es uno mismo y hasta que no se logre vencer la inercia y la comodidad nada mejorará, por el contrario, empeorará, ¡entonces!…,
…¿qué estás esperando para empezar a moverte?
-¡Más!, dicen algunos pacientes pensando que ya se mueven mucho cuando en realidad lo que hacen es correr estresados. El movimiento al que hacemos referencia debe ser la contracara del movimiento que hacemos en nuestra rutina diaria.
El Chi Kung en este sentido es ideal, ya que la mayoría de sus series de ejercicios logran movilizar de forma amable pero intensa toda la estructura, la psiquis y el espíritu adaptándose a las necesidades individuales.
Mi sugerencia: que busques un grupo de Tai Chi/Chi KUng y te integres, te aseguro que no te arrepentirás!
Dr. Ernesto Velázquez
Video del Día Mundial del Tai Chi 2010
Junio 7, 2010
Publicado en Artículos
El pasado 24 de abril nuevamente buena parte de la familia del Tai Chi y el Chi Kung nos concentramos en el Parque Batlle a celebrar, la Paz, la Armonía y la Tolerancia, aquí les dejo un resumen de ese gran día.
Qué lo disfruten,
Ernesto














