Jornada de Tai Chi para la Salud y la Educación Popular
septiembre 29, 2011
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La Multiversidad Franciscana de América Latina (MFAL) es una institución de formación alternativa, a nivel superior, que combina la enseñanza con la práctica, la investigación con la promoción, y la reflexión con la afectividad. Todo ello desde un profundo compromiso ético de reencuentro con toda la vida.
Así, la MFAL ofrece en Uruguay, esta alternativa de Educación Superior, orientada a profesionales, docentes, estudiantes universitarios y de institutos de formación docente, trabajadores sociales y educadores con inserción en prácticas comunitarias.
Los integrantes de Tai Chi en Uruguay comprometidos como estan con la difusión del Tai Chi, con la salud y la educación, cuando se nos planteó la idea de organizar una jornada para ayudar a vivenciar el Tai Chi como herramienta de promoción de la Salud y de la Educación Popular no lo dudamos ni un segundo y nos pusimos a trabajar, así fue como nació esta nueva Jornada a la que invitamos a todos a difundir y participar en especial entre aquellas personas que han asumido la responsabilidad de formar u orientar a otras personas.
JORNADA TEÓRICO-PRÁCTICA
ASPECTOS TEÓRICOS
Introducción
- Presentación de los aspectos históricos y filosóficos que dan origen al Tai Chi y el Chi Kung.
- Fundamentación de la vigencia y la necesidad de integrar las miradas Oriental con la Occidental.
Tai Chi, Salud y Educación
- Alcance y posibilidades de trabajo que brinda esta disciplina.
- Metodología del trabajo vivencial.
- Principales obstáculos y cómo superarlos.
- Práctica grupal vs práctica individual
- Prácticar, vivenciar, compartir.
PRÁCTICA
- Chi Kung: La Forma del Emperador (corazón), Un Viaje de la Madera al Fuego.
- Forma corta de Tai Chi
COSTO
- $ 200 (doscientos pesos)
COORDINAN
- Instructores William de la Pedrueza y Ernesto Velázquez
Seminario de Convivencia de Espacio Tai Chi
septiembre 27, 2011
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Próximo Seminario de Convivencia de Espacio Tai Chi, 29 y 30 de Octubre en el Penitente. Cupos Limitados.
Ampliá la imagen haciendo click en ella
Bitácora de un seminario-convivencia. PENITENTE · CAMPANERO
Nos juntamos en Espacio Salud para salir a las 7 de la mañana rumbo al Salto del Penitente, Minas, Lavalleja, Uruguay. Allí realizaremos práctica de chi kung y kriya yoga, luego un pic-nic y paseo por la zona, realizando reconocimiento y contemplación, armonizándonos con el entorno natural.
Al almuerzo nos dirigimos a las instalaciones del Cerro Campanero, también en las sierras de Minas, en un complejo de hermosas y confortables cabañas en las laderas, a orillas del arroyo. En la tarde continuamos con las prácticas de taichi chuan y yoga integral, algunas alternadas, otras simultáneas, donde cada persona elije qué va a realizar o tal vez ninguna…
Mucha aventura, individual y colectiva, subir cerros, bañarse en el arroyo, observar flora y fauna, deleitarse en el cielo, en el horizonte, en uno mismo, saberse, saborearse, disfrutarse.
Por la noche confraternizamos en un encuentro distendido, donde cultura y arte enriquecen nuestro alimento interno y refinan nuestras relaciones interpersonales. Música, poesía, danza, ingredientes indispensables de un ser humano íntegro y sano.
Amanecemos el domingo, al alba, para recomenzar una jornada de prácticas destinadas a profundizar nuestra conexión interior, centrarnos, enfocarnos, alinearnos para fortalecer nuestro autocontrol, y es ésto lo que verdaderamente nos distiende, nos relaja, nos desestresa… El estar atentos a nuestra conexión cuerpo-mente-espíritu y ser dueños de nuestro ser y nuestros actos.
Vamos a este seminario para cumplir el milagro y desafío del siglo 21: CONOCERNOS A NOSOTROS MISMOS. Esta es la aspiración y como sabemos, el compromiso es una FUERZA que nos impulsa a concretar.
BIENVENIDOS
La nave zarpa el sábado 29 de octubre, hora 7, desde Espacio Salud, directo al Salto del Penitente.
Regresamos el domingo 30 de octubre hora 20.
El compromiso consiste en RESERVAR hasta el 21 de octubre, con seña, para la mejor organización de este maravilloso viaje. Más detalles: www.espaciotaichi.wordpress.com
Saludos y gracias a todos Prof. Fernanda Silva · Inst. Horacio Ibarra · Mta. Leticia Terán
Instituto Espacio Salud
¿Por qué cuesta entender el Tai Chi?
septiembre 22, 2011
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La pregunta correctamente formulada sería: ¿por qué a los occidentales nos cuesta tanto comprender los principios filosóficos del Tai Chi, el Chi Kung y toda la cultura oriental?
Por más amplio que alguien se pueda sentir, no podrá negar jamás que por el solo hecho de haber nacido de este lado del mundo (el occidental), siente, piensa y actúa de una manera occidental.
El modo occidental de ver, sentir y pensar se ha caracterizado en términos generales desde hace milenios por ser racionalista, es decir de darle la prioridad absoluta a la razón.
Este racionalismo resurgió y cobró un impulso inusitado desde principios del siglo XVIII durante la “Ilustración” y que terminó generando el paradigma aún reinante cuyo máximo exponente es el “método científico” que con sus luces y sus sombras ha creado nuestro mundo moderno.
Como bien señaló Jung “la ciencia no es, en verdad un instrumento perfecto, sino un instrumento inestimable y superior, que sólo produce el mal cuando pretende ser un fin en sí mismo. La ciencia debe servir, y yerra cuando usurpa un trono.”
En mi opinión la ciencia occidental le ha usurpado el trono al conocimiento desconociendo deliberadamente que no solo debe servir a este, sino que existen otras formas de conocimiento a los que no se puede acceder exclusivamente a través del método científico como el intuitivo por ejemplo y por eso afirma categóricamente que todo lo que no puede ser demostrado científicamente no existe.
“La ciencia es la herramienta del espíritu occidental, y puede abrirse con ella más puertas que con las manos desnudas. Forma parte de nuestra comprensión, y oscurece la penetración sólo cuando toma la concepción que ella permite por el total de la concepción” señala con justicia Carl G. Jung.
Esta forma implacable de observar el mundo es uno de los mayores obstáculos para la comprensión y vivencia de la “otra cara de la luna”, porque como bien observó Jung hace décadas; “es sin embargo, justamente el Este el que nos enseña una concepción distinta, más amplia, más profunda y más elevada, o sea la concepción mediante el vivir“, algo que contrasta radicalmente con nuestra concepción mediante el pensar.
Este paradigma en el que aún nos estamos moviendo pone entre la espada y la pared tanto a estudiantes como instructores.
Los primeros sufren horrores las dificultades de un aprendizaje que no se sustenta en los postulados durante tantos años aprendidos, les cuesta mucho dejar de pensar y comenzar a sentir, los segundos cuando han podido comprender y aprehender vivencialmente el espiritu de las ancestrales disciplinas chinas, a veces hacen agua al intentar trasmitir algo sin tener en cuenta nuestra forma occidental de aprender pretendiendo utilizar los métodos orientales de trasmisión del conocimiento (como el silencio) desde un principio sin darle tiempo a los alumnos a ir asimilando paulatinamente el nuevo método de aprendizaje.
En nuestra experiencia la clave para superar estas dificultades está en tener en cuenta el mismo símbolo del Tai Chi, es decir teniendo en cuenta ambos aspectos que no son excluyentes sino complementarios y de esa forma la palabra se puede utilizar de una manera oriental y a la inversa se puede utilizar el silencio de una forma occidental.
Siempre decimos en nuestras clases que para nuestro gusto hablamos demasiado, pero a fuerza de tantas devoluciones de quienes participan en ellas, nos han demostrado que la palabra como guía de la práctica es algo muy útil, especialmente para los que recién comienzan ya que por nuestra manera occidental de ser y estar, necesitamos saber porque estamos haciendo lo que hacemos, para que sirve y el cómo hacerlo, en definitiva necesitamos de las explicaciones.
Pero a pesar que tantas explicaciones a priori son un verdadero obstáculo para la vivencia directa, para muchos son una preparación esencial para entregarse sin reparos al proceso de “vivenciar”, y así una práctica en el más profundo silencio que sería impensable para la mayoría de los que recién comienzan, al poco tiempo resulta algo natural y hasta deseable gracias al tiempo dedicado a las explicaciones.
Llevar al extremo el viejo dicho que dice que “cuando el alumno está listo el maestro aparece” no deja de ser una visión elitista y omnipotente del aprendizaje que presupone que solo aquellos que estén a la altura del maestro pueden aprender, cuando en realidad es mucho mejor que sea el maestro, profesor o en este caso el Instructor el que se ponga a la altura del alumno aprendiendo a utilizar a su favor las herramientas que este ya posee.
Cuando de trasmitir parte del trasfondo filosófico del Tai Chi se trata, el “Chi Kung de la palabra” -como nos gusta decir con William-, en nuestra experiencia da frutos excepcionales siempre.
Pero en realida nos gustaría saber que experiencia has tenido tu al respecto, ¿cómo es o fue tu proceso de aprendizaje de estas disciplinas en este sentido?
Desde ya gracias por tus aportes!
Ernesto
El Tai Chi y sus Símbolos.
septiembre 20, 2011
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Hay quienes ven en el Tai Chi Chuan y el Chi Kung una mera disciplina física cuya excelencia se lograría a través de la práctica intensa y cada vez más perfecta de la técnica y si bien también se sabe del contenido sutil de la práctica, hay quienes no hacen tanto énfasis en el mismo hasta que el alumno no este bastante avanzado en los aspectos técnicos.
Sin embargo el Tai Chi Chuan al igual que todas las Artes Marciales Iniciáticas tiene dos aspectos en apariencia opuestos pero que en realidad son complementarios y que en mi opinión hay que fomentar su descubrimiento desde el primer encuentro con estas disciplinas, me refiero a que por un lado tenemos el aspecto externo o exotérico dado por la parte estrictamente física, pero por otro lado tenemos el aspecto interno o esotérico que se manifiesta mediante el adecuado trabajo respiratorio, mental y espiritual.
En mi opinión, este último aspecto es el más importante, en especial por lo dificil que resulta su transmisión para muchos Instructores que al no saber cómo lograr trasmitir su propia vivencia optan por el más absoluto silencio, hecho que para nuestra mentalidad occidental en nuestra experiencia es igual de contraproducente que hablar demasiado.
Este aspecto interno resulta por un lado de la actitud invisible que cada prácticante asume a la hora de entrenar, y en particular del adecuado uso de la palabra, Símbolos, Rituales y Mitos milenarios asociados a estas disciplinas por parte del Instructor que debería aprender a utilizarlos a modo de herramientas que ayuden a guiar a los aprendices.
Si bien es cierto que incluso en la misma China se ha “depurado” al Tai Chi y el Chi Kung -al igual que a toda la Medicina Tradicional China-, de todo aquello que no se comprende y que por ignorancia fue considerado como superfluo y “místico” o peor aún como superstición, no por ello ha dejado de existir ni de ejercer su influencia.
El aspecto Alquímico de la práctica de Tai Chi y Chi Kung es tanto o más importante que su parte técnica y por lo tanto en nuestra opinión, un aspecto que bajo ningún concepto hay que descuidar o dejar para más adelante sino que hay que tenerlo en cuenta desde la primera clase.
Las ricas imágenes e ideogramas que lo impregnan todo en la cultura China son Símbolos Ancestrales que reflejan no solo la mentalidad oriental sino que reflejan el Alma de la humanidad, imágenes que bajo otra forma, también lo impregnan todo en nuestra cultura occidental y de las que iremos dando cuenta de los paralelismos paulatinamente.
Los símbolos son otra forma de comunicación y que nos acompañan desde que existe el hombre sobre la tierra, pero en una era en la que el paradigma dominante sigue siendo el material-racionalista no sorprende se menosprecie la importancia de este aspecto tan fundamental para la comprensión y práctica verdadera de estas disciplinas ancestrales.
En palabras de Carl G. Jung “…una palabra o una imagen es simbólica cuando representa algo más que su significado inmediato y obvio. Tiene un aspecto «inconsciente» más amplio que nunca está definido con precisión o completamente explicado…” pero que a los efectos prácticos ejerce una influencia decisiva en la salud mental y espiritual de cualquier persona.
Asi mismo señala que “los símbolos culturales son los que se han empleado para expresar “verdades eternas” y aún se emplean”, piensese en el símbolo central del Tai Chi Chuan llamado justamente Tai Chi, esa unidad dual y cuaternaria para la cual no bastarían 10 tomos para terminar de explicar lo que a través de él se expresa.
Pero “cómo el hombre moderno no comprende hasta qué punto su «racionalismo» (que destruyó su capacidad para responder a las ideas y símbolos numínicos) le ha puesto a merced del «inframundo» psíquico”, como señala Jung, erroneamente cree que para explicar el todo le basta con saber que existe el sol aunque ignore por completo la existencia de la luna y su influencia.
“Se ha librado de la «superstición» (o así lo cree), pero mientras tanto, perdió sus valores espirituales hasta un grado positivamente peligroso. Se desintegró su tradición espiritual y moral, y ahora está pagando el precio de esa rotura en desorientación y disociación extendidas por todo el mundo” continua diciendo Jung.
En este sentido el Tai Chi Chuan y el Chi Kung nos ofrecen una oportunidad única de restaurar esta desintegración poniendo orden allí donde reina el caos, siempre y cuando se tenga en cuenta precisamente el aspecto esotérico de dichas prácticas, de lo contrario solo estaremos ante una gimnasia más, saludable desde el punto de vista físico, pero absolutamente inutil donde más impacto puede tener que es en el Alma individual y colectiva.
Por esta razón, en los próximos artículos intentaremos poner en palabras nuestra experiencia en relación a esta dificil tarea de comunicar lo incomunicable.
Autor: Dr. Ernesto Velázquez
Otros aspectos, también esenciales en el FENG SHUI
septiembre 19, 2011
Publicado en Artículos Destacados
Por Javier Peralta
Asesor Integral en Feng Shui
094 948 661
fengshui.8estrellas@gmail.com
Habiendo establecido algunos conceptos básicos de lo que el Feng Shui es, nos puede ofrecer y de las diversas formas en cómo se ha desarrollado, nos pareció importante introducir algunas consideraciones de lo que sin tener conocimientos o estudios adicionales podemos hacer como forma de mejorar nuestro Feng Shui.
En un estudio y análisis de una casa o lugar de trabajo y por supuesto antes de realizar una corrección seria en Feng Shui, es muy importante observar si existe limpieza, orden, claridad o lo que llamamos un vacío adecuado. Un error muy común es precipitarse y colocar a toda prisa espejos, figuras, talismanes, cristales u otros objetos con la intención de curar y mejorar un espacio sin que exista una base adecuada, y una observación detallada de que hábitat estamos tratando. Proceder de esta forma sin llevar a cabo una clarificación previa del lugar puede suponer potenciar el caos latente, abriendo paso a la amplificación de aspectos no equilibrados o negativos. El primer paso entonces para cualquier corrección importante de feng shui es eliminar el desorden, la suciedad o la simbología desequilibrada dentro del espacio.
Las recomendaciones de limpieza, orden y vacío previo, son similares a las exigencias de algunos maestros de Chi Kung, que aconsejan una vida ordenada y una correcta alimentación, antes de realizar ciertas prácticas. El movimiento de energía o Qi, o Chi, resulta más seguro y adecuado cuando discurre por un entorno o cuerpo saludable. Es de nuestra responsabilidad observar estos factores, antes de iniciar cambios mediante el Feng Shui. Todo esto, resulta valido para los innumerables objetos que algunas escuelas de Feng Shui aconsejan en ambientes ya suturados de desorden y objetos innecesarios. El vacío, la limpieza, la belleza y el orden natural son siempre los mejores precedentes para asentar correcciones y “curas” de Feng Shui.
A las personas que se interesan por el Feng Shui les recomendamos siempre, que antes de hacer curas de Feng Shui, presten mucha atención al orden y a la necesidad de limpieza de ciertos objetos para no potenciar un Qi desequilibrado. El uso de espejos, velas, piedras, cuarzos, figuras, y otros elementos con la intención de potenciar los espacios requiere siempre una base adecuada. Al igual que no es recomendable dar poder a una persona que carezca de sentido común, tampoco es recomendable potenciar la energía sin más a un entorno, que no está limpio.
Es muy importante antes de buscar soluciones mediante el Feng Shui limpiar, vaciar y ordenar a fondo. La forma de hacerlo es siempre desde lo más físico y obvio a lo más sutil. A veces miramos al cielo cuando todavía no hemos puesto orden a los aspectos más prácticos y terrenales de la energía, sería algo así como invocar a los ángeles para que arreglen nuestros depósitos o desvanes o pongan luz allí donde lo que falta es una buena bombita.
La acumulación de artículos y objetos inservibles y ya desechados, no tienen buena imagen en el Feng Shui. Se dice que un desván o cuarto donde se guarda de todo, y de cualquier manera provocan lentitud y confusión donde esté ubicado. Si utilizas la técnica de dividir el espacio en 9 áreas con una determinada simbología u otro sistema diferente de interpretación, en cualquier lugar que lo encuentres supondrá un incremento de confusión y caos en esa zona. Se lo debe analizar desde una perspectiva global. Hay quien da un significado simbólico según el nivel donde aparecen esos objetos, si se encuentran en el sótano se nos habla de áreas de desorden como recuerdos o experiencias olvidadas en el subconsciente, si aparecen en un desván o altillo se refieren a desorden o exceso de información mental, si están fuera de casa son cosas que no queremos ver de nosotros mismos con claridad. En fin, sea como fuera, la verdadera interpretación de un lugar lleno de desorden es “cierto caos” en nuestra existencia, al que es muy beneficioso darle fluidez.
Y una vez hecho el vacío correctamente los desvanes como tal deberían desaparecer, no obstante un lugar que sirva para guardar herramientas, objetos que se utilizan muy poco, puede asemejarse algo a un depósito. En este caso lo que se recomienda es utilizar el orden y una correcta clasificación mediante estantes, cajones u otras formas. Un “semidesván” que este ordenado y limpio tiene una lectura más positiva que uno patas arriba.
Hay un hecho que todas las personas que se interesan en el Feng Shui, dicen cuando realizan el vacío y ordenamiento de su espacio, al trabajar el desorden externo de su vivienda o lugar de trabajo, una parte de ellos mismos queda más ordenada, surgiendo una sensación de mayor claridad y vitalidad. Podemos compararlo a desenmarañar un montón de nudos, o eliminar hilos energéticos hacia hechos que no devuelven nada interesante. Si se entiende la acumulación de objetos o artículos desechados, como llevar una mochila cargada de piedras a las espaldas, es normal que al eliminar los lazos e hilos energéticos con objetos inútiles o ya abandonados, tengamos una dosis extra de energía y vitalidad.
“El Tao actúa.
La vida nutre.
Lo que los rodea forma.
Las influencias lo finalizan.
Por ello, todos honran al Tao y aprecian la vida.
El Tao es honrado y la vida apreciada.
Sin alimento externo, por si mismo,
así el Tao actúa y la vida nutre.
Hace crecer, limpia, completa, sostiene, protege y cuida.”
Capítulo Li – Dao de Jing.











