Indescriptible tour fotográfico por China
Agosto 29, 2009
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Encontré este excelente sitio sobre China y simplemente quería compartirlo ya que fotográficamente hablando es imperdible. Realmente muy disfrutable !
No es de extrañar que ante semejante espectáculo de la Naturaleza y la Creación sumado al contacto estrecho que perduró y aún perdura en buena parte de su territorio, hayan logrado captar su Esencia como pocos y plasmarla en un símbolo tan significativo e importante como el del Yin y el Yang.
A continuación algunas imágenes…
Que las disfruten. Ernesto






Si quieres mucho más segui este enlace
No vivir de la admiración
Agosto 29, 2009
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Este artículo está tomado de la página de la Instructora argentina Marcela Thesz, Tai Chi del Parque y me pareció tan importante lo que expresa que quisiera compartirlo con todos ustedes.
Gracias Marcela.
Ernesto
Autoría: Marcela Thesz

Hace unos días, en una charla con alumnos, hablábamos de “admirar a los maestros” y de cómo esa admiración es una forma más de las personas de sacarle energía a otras o, de manera contrapuesta, de dar pasivamente nuestra energía a otros sin tener conciencia de las consecuencias.
En cualquier ámbito existen personas que viven de la admiración. Entre los niños siempre existe uno que sobresale, por lo simpático, dulce o travieso. Entre los adolescentes, ser una figura admirada es casi el objetivo de muchos jóvenes. Pero de adultos, cuando ya deberíamos ser plenamente conscientes de lo que hacemos con nuestra energía, necesitamos ser más cautos respecto a este tema.
Es que simplemente la persona que necesita ser admirada y, para lograr ello, oculta ciertos aspectos de su vida sobresaltando otros, es una persona que necesita de la energía ajena para vivir. Cuando uno trabaja sobre su propia energía y es consciente de su cuerpo, no ve la necesidad de recurrir a la energía de otros. Es más, usar la energía de los otros se convierte en algo poco ético, por decirlo de alguna manera. Porque cuando uno comprende el concepto de energía, de cómo se transmite (se da voluntariamente o roba), como se cuida y tonifica, comprende también que obtener energía de otros no es rentable a largo plazo.
También está la contraparte, las personas que admiran. Estas personas dan voluntariamente su energía a otra persona a través de miradas, pensamientos, atención, etc. Es a veces inevitable admirar los logros de otras personas y envidiarlas un poquito. Pero sería interesante intentar aprender desde esa admiración, intentar que los logros de los otros se conviertan en metas propias y accionar en pos de alcanzarlos. Cuando aquello que admiramos se convierte en motivación propia para evolucionar estamos reutilizando la energía que entregábamos voluntariamente en nosotros mismos.
Y todo esto viene a colación de admirar a los maestros de tai chi, qi gong, meditación o ese que nos está enseñando el camino en este momento. Estas personas son, en primer lugar, personas, que para lograr enseñar lo que enseñan han transitado un camino generalmente arduo y trabajoso. Sus enseñanzas son fruto de la propia vida. Y no se puede enseñar lo que no se ha vivido, a través de las miserias y dificultados por las que pasamos todos los mortales.
Respeto a los seres que cuentan sus propios procesos de aprendizaje y evolución en vez de mostrar formulas secretas. Respeto a aquellos que me explican como lo hicieron, me dan ideas de cómo hacerlo yo y luego me dejan libremente hacer lo que yo desee con ese conocimiento.
Siempre digo que no se puede enseñar un movimiento de tai chi que previamente no ha pasado por el cuerpo propio. Enseñar tai chi es, en primer lugar, un descubrimiento. Un descubrimiento de las propias emociones y tensiones que libera cada movimiento. Si podemos relatar ese descubrimiento a los alumnos es un gran paso. Si los alumnos lo interpretan y logran ejecutar un movimiento propio, como cada uno lo necesite en cada momento, diría yo que hemos aprendido. Porque ambos aprenden, tanto maestro como alumno, al enseñar de ese lugar, sin admiración sosa de por medio. Y entonces cada uno hace su propio tai chi, sigue su propio Tao.
Caminar por el Tao
Agosto 26, 2009
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Caminar por el “Tao”, requiere de ciertas disciplinas y conductas que siempre deben de salir y nacer de nosotros mismos, para que todos los pasos que demos sean los justos y se hagan con determinación y a plena conciencia pero sin abandonar nunca nuestra propia esencia.
En esa mezcla está el secreto, de poder vivir plenos y libres de ataduras, aplicándonos a una conducta recta y férrea, pero al mismo tiempo misturada con esa impronta personal que cada uno tiene y lleva consigo, y que siempre debe cultivarse a pleno y nacer desde el interior.
Así es que en las antiguas enseñanzas de los maestros que nos han servido de ejemplo en nuestra vida y en el desarrollo de éstas disciplinas, encontraremos como un guerrero “mapu”, montado en su caballo y manejando su arco a diestra y siniestra, procura enderezar sus flechas para dar en el objetivo, pero a la vez intenta enderezar su alma sabiamente para realizar todo en plena armonía.
Usando para ambas cosas su formación y recta conducta, pero no olvidándose, que también hay otros momentos en los que la vida requiere de otros pasajes donde lo blando vence a lo duro (cuestión esta que por lo general siempre es así, y como ejemplo nos basta con la gota de agua que surge desde una vertiente natural en la montaña y que con el tiempo es capaz de perforar la roca que encuentra abajo), dejándonos entonces entrever que es bueno fabricar ondas, olas y curvas en nuestro mar interior que vistan de movimiento y alegría nuestra existencia y que se transmitan hacia el exterior por nuestras ventanas naturales.
De esta forma estamos alimentando y vistiendo al pájaro del alma que habita en nuestro interior con diferentes atuendos, que sin ninguna duda hacen honor al Yin y al Yang, esos opuestos complementarios, que son la chispa de la vida y que entre ambos forman todo lo demás.
El alma humana es difícil de sostener, mantener y de ciertas formas apresar, tiende a ser liviana, veloz e incontrolable, por eso se hace necesario manejarla con mucho criterio y de la forma más adecuada para que nos permita alcanzar todos nuestros objetivos más deseados, ya sean estos los de la quietud y la serenidad, o por el contrario los del pleno movimiento y cambio, dados siempre con toda la conciencia y destinados al mejor de nuestros climas emocionales.
Por eso creo firmemente que todo lo que hagamos, debe nacer de esa conducta, de la disciplina y del eterno aprendizaje, de lo vigoroso de nuestras actitudes, pero también de la soltura que le demos a las amarras del alma, y a las riendas del cuerpo y la mente, para poder encontrar allí la justa medida de nuestra autorrealización y la más grande de las felicidades, dejando que todos nuestros actos, – y mas ahora que se acerca las estación de los vientos – sean como semillas que viajan por el aire hacia todas las direcciones, llevando su acción germinal y su perfume para que tal vez otros lo puedan usar y aprovechar, incluso si esas semillas viajan con viento en contra, aún así tienen que llegar y ser más fuertes para lograrlo y esparcir con toda su pureza y vigor la mayor de las fragancias.
Por todo esto y tantas otras cosas que se podrían seguir escribiendo pienso firmemente que el único camino que hay para lograr todos nuestros sueños es el del AMOR.
AI JING TAO
William de la Pedrueza
El día que seamos como un campo de girasoles.
Agosto 15, 2009
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Desde los comienzos, la naturaleza nos ha mostrado como se puede vivir y existir en armonía, y sin embargo nos hemos empecinado en romperla y no cuidarla.
Pero creo que está llegando el momento del gran cambio, pues ya damos señas de estar algo cansados de siempre lo mismo.
Y como parte de la propia existencia que somos, nos estamos dando cuenta de que la cosa va por otros caminos, que no son los que las noticias muchas veces nos muestran, sino que por el contrario todos estamos necesitados de compartir, dar y recibir, al igual que el resto de los seres que componen nuestro mundo, esos signos de paz, serenidad y armonía, que se hacen tan necesarios para poder seguir adelante por nuestros senderos sintiéndonos más libres y perteneciendo a un nuevo sistema que nos haga seres más íntegros y fraternos.
De a poco, pero con pasos muy firmes y seguros, esta NUEVA ERA se está gestando y nosotros estamos siendo parte y testigos de los cambios, que sin ninguna duda están aflorando en todos los rincones de la Tierra, hermanando de una forma sin igual, a TODOS, sin distingo de razas, pensamientos, religiones o diferentes formas de ver la vida.
Todo confluye hacia el mismo lado, y este lado es el ESPÍRITU y el CORAZÓN que anida dentro de cada SER HUMANO que hoy forma parte de esta plantilla de más de seis mil millones de personas en todo el planeta.
Estos cambios se vienen dando en muchas áreas y de muy variadas formas, y estamos seguros que una de ellas, sin ninguna duda es el Tai chi, disciplina ya de corte milenario, que nació de justamente observar la naturaleza, los seres que la componen, y como se manejan en armonía, aunque muchas veces parezcan muy opuestos y sin embargo son tan complementarios, y tan es así que cuando todas las fuerzas se unen y alinean, las cosas comienzan a ir todas en la misma dirección, como las flores del Girasol, que siempre y aunque sean cientos de miles, y todas en un mismo campo, se ponen de acuerdo y utilizan la misma energía.
Sigamos trabajando entonces para algún día poder ser como UN CAMPO DE GIRASOLES
William de la Pedrueza





