A la Memoria de Fu Zhong Wen
Agosto 10, 2008
Publicado en Artículos
RESUMEN DE LA ÚLTIMA ENTREVISTA A FU ZHONG WEN
Traducción del artículo publicado en la revista americana Tai Chi en Diciembre de 1994.
(Aporte hecho por Juan José Bartora, muchas gracias.)
Por tratarse de una nota muy extensa dejamos las ideas -a nuestro criterio- más destacadas, quien quiera leerla completa puede hacerlo aquí.
Fu Zhong Wen, incluso a sus 91 años, nunca se cansaba de practicar Taijiquan, ni de hablar de los enfrentamientos de su famoso maestro Yang Cheng Fu con quien comenzó su aprendizaje a temprana edad.
La práctica del Taijiquan para Fu Zhong Wen fue una práctica de lealtad a su maestro y la forma y métodos que Yang Cheng Fu enseñó.
Entre los métodos que Yang enfatizó estaba que la forma debía ser hecha de seis a ocho veces seguidas al día.
Fu dice que en la práctica de la forma, las dos primeras repeticiones son como un calentamiento. De la cuarta a la quinta, comienzas a mejorar tu kung-fu.
“Cuando los estudiantes practicaban de esta manera, Yang Cheng Fu se sentaba en su silla y los observaba”, dice Fu Zhong Wen.
También, contó que Yang Cheng Fu se molestaba en corregir las posturas de los alumnos hasta que conseguían unos movimientos correctos. “Él siempre miraba y nunca se iba. Mientras miraba, les hacía repetir las posturas una y otra vez hasta que las aprendían bien. Era un gran Maestro”.
Fu vivió en la ciudad amurallada de Yong Nian. Comenzó a estudiar Taijiquan a la edad de 9 años.
Fu dice, “Mucha gente puede decir los principios, pero, no pueden seguirlos fácilmente. Tienes que practicar los principios para tenerlos y poder combinar lo interno y lo externo”.
La razón por la que se hace T’ai Chi despacio es porque nosotros queremos hacerlo más rápido. Este es el principio”.
La idea del Taiji es practicar despacio, pero, no consiste en hacer movimientos sino usar tu mente para controlar estos movimientos. No son movimientos solamente, es utilizar nuestro interior para hacer el movimiento de manera que cada movimiento fuera el fin en si mismo”.
“Si haces los movimientos deprisa, algo puede estar mal y pasar desapercibido. Pero, si lo haces despacio, entonces puedes darte cuenta si estás haciendo algo mal, y otras personas pueden verlo”.
James Fu dice que su padre Fu Sheng Yuan le dice que el ejercicio que se hace con el Taijiquan es diferente de otros ejercicios, porque haces uso tanto de músculos grandes como de músculos pequeños. Todos los músculos, grandes y pequeños, se ejercitan cuando haces el movimiento despacio. Cuando la ejecución es rápida, solamente entran en acción unos pocos músculos. “Esta es la razón por la que, incluso los principiantes con fuertes piernas, experimentan temblores en éstas cuando comienzan a practicar Taiji”.
“Demasiado lento es parado, dice James Fu, “Si es demasiado despacio, no es Taiji. El Taiji es continuo, como el agua. El agua fluye continuamente”.
“Mi abuelo me dice que advierta a la gente para que no esté 1 hora practicando una vez la secuencia. Así no hay jing, desaparece. Si lo haces y tardas 1 hora, es que está parado”.
Cuando le preguntamos sobre cómo trabajar con jing en la forma, Fu dice : “Es difícil de explicar. Cuando tú lo tienes, sabes cómo hacerlo. Distinguir entre el lleno y el vacío es muy importante y en esto consiste el equilibrio corporal”. Dice que hay que hundir y relajar los codos y la cintura. La cintura debe ser el eje (centro) del movimiento y quien lo hace aparecer y mostrarse. Es un principio de mecánica corporal”.
James Fu dice que mucha gente hace Taiji, pero, no tienen jing. Pero, el jing viene del Taiji.
Fu contó que Yang Lu-chan estuvo durante 18 años practicando de esta manera, y así consiguió desarrollar su alto nivel.
Nos dijo,
“Tú puedes hacer movimientos bajos, amplios con los brazos, o con pasos cortos y los brazos menos amplios. Esto depende del nivel en el que te encuentres. Pero si sigues los principios, tus hombros están relajados, los codos suspendidos, el peso del cuerpo delante, y relajado, entonces no puedo decirte que estés haciéndolo mal”.

Fu Zhong Wen dice que mucha gente cambió la forma, pero, la forma que practican él y su familia es exactamente la que le enseño Yang Cheng-fu. “Mucha gente cambió la forma. Soy el único que no la ha cambiado. ¿Cómo puedo cambiarla?. Los ancianos fueron muy buenos, cómo puedes cambiar algo que desarrollaron personas con tan altas habilidades”.
El corazón del Taijiquan, dice James Fu, es guardar el peso delante cuando tomas un paso hacia delante traccionando con el otro pie. Dice que no se debe cambiar el peso hacia atrás después de haber dado un paso adelante.
“Mucha gente tiene unos buenos movimientos, pero, pierde ciertas puntos importantes cuando hace las transiciones, y esto debilita su kung-fu”.
Fu Zhong Wen dice que
para hacer correctamente la forma, siempre tienes que distinguir en tus pies el lleno y el vacío, nunca doble peso. “Cuando haces la postura de cepillar la rodilla, no es el brazo el que bloquea o empuja. Tienes que utilizar la cintura”.
“La cintura es lo más importante. Si utilizas la cintura, entonces puedes relajarte. Incorporas todo el cuerpo y todo él se relajará naturalmente. La cintura es quien controla. Relajas los hombros y los codos. Esto viene de la práctica no de hablarlo”.
En términos de defensa propia, Fu y su nieto dicen que el fa-jing es importante, pero debería practicarse fuera de la forma. James Fu dice: “Cuando haces la forma, haces la forma. Muchas formas te enseñan cómo usar los movimientos y al mismo tiempo te enseñan técnicas de defensa personal”.
“La cuestión principal al hacer las formas es hacer tus piernas fuertes como las raices de un árbol. El empuje de manos es más relajado y sirve para desarrollar la relajación de la parte superior del cuerpo. La fuerza viene del fa-jing (fuerza explosiva)”.
Cuando preguntan sobre la práctica del fa-jing, James Fu dice que “cualquier momento puede ser utilizado para practicar fa-jing. Igual que el fa-jing es fuerte, también es relajado, y el codo tiene que estar desbloqueado”.
Para la práctica del fa-jing, una persona puede tomar movimientos de la forma y desarrollar la fuerza explosiva. Fu realizó un movimiento con su brazo derecho para mostrar su propia fuerza explosiva. Dijo que la práctica con palo (o lanza) también ayuda a desarrollar fa-jing.
Fu dijo que cuando Yang Cheng Fu hacía empuje de manos con la gente, no podías ver cómo y cuándo llegaba el movimiento. Simplemente los hacía volar. “Esto es porque tenía mucho jing en su dantian”.
James Fu dice que durante la práctica no se debe pensar en el dantian, área situada justo debajo del ombligo. “Si tú pones tu pensamiento ahí, nunca estarás ahí. Pero, tienes que controlar tu equilibrio corporal. Es muy importante cuando realizas los movimientos”.
Las habilidades de Fu Zhong Wen en el empuje de manos eran considerables, especialmente cuando tenía entre 50 y 60 años.

Comentó que Yang Cheng Fu tenía tan integrada su energía en el cuerpo, que cuando la gente hacía empuje de manos con él, al empujar se aplicaban la fuerza sobre sí mismos.
Fu y su nieto describieron algo sobre lo esencial en la práctica del estilo Yang, y enfatizaron, por ejemplo, que la muñeca debe estar ligeramente flexionada en lugar de permanecer recta. James Fu dice que es como la mangera del jardín. Mi abuelo me habló sobre esto en Sanghai hace 10 años mientras hablaba con un grupo en una visita al Templo del Buda de Jade, durante la comida.
“Decía es como una mangera cuando riegas el jardín. ‘Si no presionas la boca de la manguera, el agua fluye normalmente. Si la presionas o la doblas levemente, el agua irá más deprisa. Y si presionas la boca muy fuerte el agua se parará’.
Así, lo que hacemos en Taiji es doblar ligeramente la muñeca para incrementar la presión. Si se flexiona demasiado, entonces la sangre parará su circulación. Hay que doblarla un poco, pero, manteniendo la muñeca y la mano relajada”.

También dijo que empujando con una muñeca algo doblada permite usar el canto de la mano, que de otra manera puede ser dañada.
“Tienes que tener un poco de presión en la muñeca y la palma de la mano para sentir la circulación sanguínea”.
Fu dice que el desarrollo de la raíz es como construir una casa. “Tienes que trabajar los cimientos hasta que la base sea firme y profunda. Tienes, también, que hundir los kua y relajar y hundir las caderas. Tienes que sentir que te hundes. Necesitas elevar las ingles, no pueden bajar”.
James Fu dice que cuando la gente hace un movimiento es fácil que se eleven durante las transiciones, porque no se hunden lo suficiente. El cuerpo no debe elevarse entre movimientos. El mingmen, dice, no debería estar nunca derecho o recto, ni demasiado hacia fuera o hacia dentro.
Fu dice que el pecho no se debe hundir demasiado y la espalda no debe inclinarse demasiado. “La nuca debe estar plana y elevada con los ojos mirando al frente. No mirar abajo a los pies, sino hacia delante en la dirección del movimiento”.
James Fu dice que cuando su abuelo empezó a enseñarle,
“Él nunca me pidió que fuera en posiciones muy bajas. Me enseñaba a ir más alto al principio y, después poco a poco, fue bajando más las posiciones. Si lo haces de esta manera, tus rodillas no irán más allá de tus dedos de los pies, y es menos peligroso y dañino para las rodillas”.
“Puede estar bien ir más allá de los dedos cuando conectas un movimiento con otro, pero, cuando paras el movimiento, no se debe sobrepasar esa línea.”
“Hacemos un poco de estiramientos, y algunos ejercicios de respiración que son más como meditación. Tú utilizas tu mente para relajar usando la intención. Esto se hace antes y después del Taiji, con posturas bien de pie, o bien sentado. Es la manera antigua. Y cuando practicamos tienes que seguir utilizando la mente”.
“La respiración natural es la que se usa durante la práctica. Cuando hablamos sobre el qi, no se trata de lo que respiramos durante la respiración, sino el qi interno que es el que se mueve. No hay que concentrarse en la respiración mientras se practica, debe ser simplemente natural. Si te concentras en el qi, no puedes concentrarte en el movimiento. Tienes que concentrarte en tu energía y en tu espíritu”.








A pesar de formar parte de una cultura muy diferente y lejana a la vuestra, en enero de este año he ingresado a la practica del taijiquan. Siento que ha sido lo mejor que he hecho por mí espíritu, y por mi cuerpo. Siempre me he sentido ciudadana del mundo, amo la naturaleza, pero ahora siento que puedo conectarme con la energía cósmica a través de la práctica diaria del taijiquan. Esto hace que me sienta parte de algo especial, en armonía, y por primera vez en mucho tiempo, completamente relajada y feliz. Agradezco la sabiduría compartida del maestro Fu Zhong Wen.
Abrazos fraternos desde la ciudad de Montevideo, Uruguay (América del Sur).-
Fu Zhong Wen y todos los grandes y pequeños maestros se merecen nuestra admiración y respeto mas profundo. la práctica del TaiCHi-Chüan que realizo desde hace 7 años, me ha abierto otro mundo. La sensación de sentir la energía que tenemos en nuestro interior para mí ha sido un descubrimiento absolutamente divino. Siempre he amado apasionadamente la naturaleza, abrazarme a un árbol, rodearme de piedras, plantas, madera… ahora ya se porqué era; tan sencillo como formar parte del universo y estar en armonía con él. Gracias a Fu Zhong Wen, Yang Lu Ch’an, y etc.
Madrileña viviendo en Guadalajara (España).