Masaje Terapéutico y Tai Chi
Junio 19, 2008
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El proceso que se señala en este artículo hace referencia al que se desarrolla no pocas veces durante las sesiones de Masajes Terapéuticos, pero la correspondencia 1 a 1 con el proceso de similares características que los practicantes de Tai Chi vamos experimentando a medida que avanzamos en nuestra práctica me llevó a publicarlo textual.
Ernesto

El trabajo consciente sobre el cuerpo puede ser un vehículo hacia el descubrimiento y el equilibrio que al mismo tiempo produce una profunda transformación que cura y sana. Veamos cómo!
1 CUERPO
2 DESCUBRIMIENTO
3 EQUILIBRIO
4 TRANFORMACION
5 CURACION O SANACION
1- EL CUERPO: El Masaje Terapéutico abarca mucho más que relajación muscular, alivio de tensiones y dolencias de distinta índole.
El cansancio físico y de la mente, los estados de ánimo van acumulando estrés y derivando enfermedades a distintas partes del cuerpo.
Un simple imprevisto hoy un desacuerdo, una diferencia de hace un mes, pueden convivir con nosotros en una mano, un pie o una rodilla.
Qué absurdo!!!
Pues así lo es.
El mundo del cuerpo tiene su propia vida y su lenguaje es inequívoco.
Cuesta mucho imaginar que nuestros sentimientos puedan manifestarse en alguna parte del esqueleto u órgano. El cuerpo se expresa en cada individuo a un tiempo propio y a diferentes niveles. El desequilibrio energético que se produce no se puede medir.
El Templo de nuestro Espíritu sufre y en él la energía se pierde como en un saco roto.
Podemos mentirnos frente al espejo, pero el entorno lo nota.
Consumimos suplementos alimenticios o vitaminas para “curar” lo que no es más que la pérdida de energía por desequilibrio.
Cuando aceptamos que algo no anda bien, y buscamos ayuda, ahí tenemos un 50% del terreno ganado. Dimos el primer paso el más importante, queremos vernos y sentirnos mejor.
Vamos camino a la Sanación.
2- DESCUBRIMIENTO: Logramos entender el significado de reconectar. Primero en nosotros buscando la verticalidad de la mente el cuerpo y su energía y luego que no es más ni menos que el gran creador de la Vida.
Al comienzo del trabajo en nuestro cuerpo, el descubrimiento puede ser feliz o no.
Comenzamos a aceptar la parte de responsabilidad que tenemos en lo que padecemos y dejamos de buscar culpables. Es doloroso, es un camino que se emprende “casi solo” con la ayuda del terapeuta hasta cierto punto.
En el proceso de exploración lento y largo se experimentan diversas emociones. A veces gratificante. A veces muy doloroso.
Pero algo a destacar: el poderoso valor de dejar de victimizarnos y comprender que el alivio comienza por la mente reconociendo lo que es: La Madre del Bienestar.
3- EQUILIBRIO: Cuando empezamos a depurar la acumulación de prejuicios e historias viejas, comenzamos a sentir la fuerza que habíamos perdido. Empieza a fluir la energía estancada y nos sentimos mejor.
Al elevar nuestra conciencia descubrimos la Creación Perfecta. Un sentimiento de paz y armonía desciende sobre nosotros y nos indica que todo va muy bien.
Al alcanzar el Equilibrio, una alegría psíquica invade. Un rostro libre de tensiones y una actitud armoniosa nos deja sin palabras ante la gran expresión del Alma ahogada por tanto tiempo.
No necesitamos decir nada.
Nos estamos comunicando, reconectando, equilibrando y entendiendo.
Ah!!! y Sanando…
4- TRANSFORMACION: El cuerpo tiene inteligencia propia. Una vez que tomamos conocimiento de nuestro cuerpo y su historia, comienza la transformación. Es importante reconocer a través de una actitud mental madura -con miedo a veces- la parte de nosotros mismos que está involucrada en el problema. La experiencia es inexplicable. La conexión con el ser interior, la expansión de la conciencia y la percepción sublime de la Madre Naturaleza. Y todo no es más que el fluir constante de energía que estuvo estancada por mucho tiempo.
5- CURACIÓN O SANACIÓN: No se puede medir en el tiempo; nos sentimos mejor desde hace una semana, diez días, un mes…ya no duele no afecta, no importa cuanto hace.
Hemos recuperado la alegría de vivir. El Alma se deleita en las pequeñas cosas, estamos en un nivel de conciencia más profundo cuando queremos y más sutil cuando lo necesitamos.
La luz de la sanación habla por nosotros. Encontramos la perfección de la vida en nosotros y en los otros.
Porque la Vida es Perfecta…
Autora: Terapeuta en Masaje Oriental Sandra Deniz (096 673 751)
Ataques de Pánico!!! …y Tai Chi
Junio 18, 2008
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Pueden ir desde una extraña sensación de ansiedad en situaciones que nunca antes nos habían generado tensión, pasando por la imperiosa necesidad de salir corriendo, hasta la pérdida total de control que genera un miedo profundo que se apodera de todas nuestras facultades.
Una característica esencial, es que esas sensaciones, -normales en determinadas circunstancias-, nunca se presentan en un contexto que las justifique, y aún cuando la persona se dé cuenta que su actitud o sus sensaciones no se explican por lo que está pasando alrededor, cuando aparecen son muy difíciles de controlar.
Por otro lado parecería que las únicas herramientas que emplea la medicina convencional para tratar esta nueva patología -propia de nuestra moderna y estresada sociedad-, son tan obsoletas como el propio paradigma que ha inspirado desde hace 200 años a la medicina moderna.
Que una herramienta sea excelente en un plano, no quiere decir que lo sea siempre y en todos los casos, el paradigma mecanicista con el que se han obtenido muchos avances en materia de curación y prevención de enfermedades -como las infecciosas por ejemplo-, no siempre funciona. Y este es uno de esos casos.
Atiborrar de calmantes, sedantes o cosas peores a una persona por desconocer o lo que es peor, no reconocer el alcance de otros enfoques alternativos o complementarios, lo único que hace es profundizar el problema de fondo.
¿Y cuál es el problema de fondo?
En primer lugar vale aclarar que desde la perspectiva de una Medicina Integral, hacer medicina en base a una estadística, en base a un número, no es hacer medicina, sino que tiene que ver más con olvidar y desconocer el Arte para cosificar y robotizar a las personas pretendiendo que conocer a una es conocerlas a todas; nada más lejos de la realidad.
En este sentido cada caso es único e irrepetible, y para saber que es lo que está causando los ataques de pánico -cuando se puede-, habrá que tener en cuenta todos los aspectos de la vida de una persona, especialmente aquellos que a la mayoría les resultan irrelevantes o que fácilmente se pasan por alto por no comprenderlos o no saber que hacer con ellos.
No obstante la aclaración, en los múltiples casos de ataques de pánico en los que me ha tocado intervenir, puedo decir con cierta firmeza que el problema esencial siempre es el mismo: la falta de congruencia entre lo que la persona cree ser y lo que realmente es, la falta de congruencia entre lo que está haciendo -con relación al trabajo, al estudio o la familia- y lo que en el fondo le gustaría hacer de verdad, la falta de congruencia entre lo que se piensa y lo que se siente, la falta de congruencia entre lo que dice o predica y lo que realmente hace. En definitiva, responde a un dramático alejamiento del Centro de uno mismo.
Se podría decir que el ataque de pánico es bien real, algo totalmente legítimo y justificado desde la perspectiva de lo que Es; porque no son pocas las ocasiones en que se trata del pánico que expresa el Alma por no poder manifestar todo el Potencial que tiene y no tener espacio para Contribuir con lo que vino a Contribuir.
La presión de ser otra persona, de comportarse de otra manera a la que nos gustaría, de desplazar el Sentir Profundo, de no atender a las señales de malestar que se expresan en el cuerpo, de aplazar lo que realmente nos gustaría hacer, son todas aberraciones a las que siempre solemos encontrarle una explicación racional, y que tarde o temprano buscan descomprimirse de alguna forma.
El Ataque de Pánico, expresa el Pánico del Alma porque de una u otra forma no la han dejado Ser.
¿Cuál sería la solución?
Sencilla y a la vez muy difícil, la solución pasa fundamentalmente por ponerse en contacto con la más profundo de nosotros mismos y buscar incansablemente re-encontrarse a si mismo.
¿Qué herramientas utilizar?
Tantas como las que tenemos que utilizar para vivir, es decir alma, mente y cuerpo.
La solución no pasa por la comodidad de dejar que otros hagan la tarea por nosotros “entregándonos” plácidamente a las manos de un terapeuta por bueno que pueda ser.
No es ni con pastillas, ni con psicoterapia, ni con Reiki, ni con Yoga, ni con Tai Chi por si mismos que se puede encontrar el Camino, y paradógicamente -siempre y cuando tengamos claro que de lo que se trata es de iniciar un Profundo Proceso de Búsqueda y Cambio Interior-, todo lo anterior sí puede servirnos de ayuda y guía inicial.
Si este Ingrediente Esencial de compromiso con el Cambio de Paradigmas Personales está presente, todas aquellas herramientas que se fundamentan en un trabajo Integral de la persona, tienen la virtud de potenciar y acelerar el proceso de Sanación.
Es sumamente difícil de explicar con palabras porque el problema de fondo no se resuelve a nivel intelectual, sólo se puede resolver a nivel Vivencial, pasa por un darse cuenta, por una toma de conciencia que involucra a todo el individuo y no solo a una de sus partes.
De la misma forma que los ataques de pánico son a primera vista irracionales e injustificados, la solución a primera vista también puede parecer irracional e injustificada, pero en última instancia a través de lo vivencial -algo que involucra a todo el Ser, entendiendo por Ser la mente, el cuerpo y ese “algo más” que trasciende la forma y podemos vagamente expresar como Energía Vital-, nos ponemos a la altura del problema y podemos comenzar a actuar en el mismo plano en el que se generó.
Resumiendo:
¿Qué nos dice el ataque de pánico?
Que algo tenemos que cambiar.
Algo que es esencial para nuestra Vida y nuestra Evolución. Sin lugar a dudas para hacer ese cambio se necesita Coraje, paradójicamente el mismo que aún no se ha encontrado para cambiar lo que hay que cambiar y razón fundamental por la que entramos en pánico.
En definitiva el ataque de pánico expresa la falta de coraje.
¿Qué hacer?
Lo primera que hay que hacer es buscar ayuda.
Cada uno encontrará el Camino más adecuado, pero demasiada comodidad en ese camino es una señal bien clara de que hemos errado la elección. Algo así como que a un diabético le dijeran que para sentirse mejor debe comenzar a consumir más azúcar que antes. ¿Se entiende la advertencia?
En base a mi experiencia, creo que la ayuda siempre debería ser psico-física, es decir debería involucrar lo intelectual pero más debería involucrar el trabajo corporal como herramienta fundamental para “moderar” la frenética tendencia racionalista que contamina todo nuestro mundo occidental, porque en tanto no seamos capaces de “escuchar” las señales del resto de nuestro cuerpo, poco podremos avanzar hacia un vivir más equilibrado.
Y es en este sentido que practicar Tai Chi puede ser un excelente camino para re-encontrar el Centro.
Autor: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto
Tai Chi e Iniciación, sinónimo de Autoconocimiento
Junio 7, 2008
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La vigencia, difusión y profundización que el Tai Chi está teniendo en la actualidad, responde a una época en que la Humanidad, como nunca antes, está necesitando de Herramientas que la ayuden a trascender la locura generalizada que estamos viviendo.
Para todos los que nos hemos volcado a la práctica o enseñanza del Tai Chi, es esencial comprender la Responsabilidad que implica estar siendo parte de un movimiento global que tiende al Despertar de la Conciencia.
Como dice Eckart Tolle en su libro “Una Nueva Tierra“:
“Si la historia de la humanidad fuera la historia clínica de un sólo ser humano, el diagnóstico sería el siguiente: desórdenes crónicos de tipo paranoide, propensión patológica a cometer asesinato y actos de violencia y crueldad extremas contra sus supuestos “enemigos”, su propia inconsciencia proyectada hacia el exterior; demencia criminal, con unos pocos intervalos de lucidez.”
A lo que le agregaría: tendencia suicida.
No hace falta mencionar ningún ejemplo concreto, están a la vista todos los días, alcanza encender el televisor. El ruido que hace tanta insensatez es ensordecedor y la impresión que nos deja es que lejos de disminuir crece día a día.
En contrapartida a todo este suicidio colectivo que estamos observando -y del que apenas estamos viendo los primeros intentos-, silenciosamente cientos de miles se están volcando a una búsqueda tan ancestral como el hombre mismo. No lo vemos porque no hacen tanto ruido, pero está sucediendo.
Históricamente, la forma de aprendizaje más utilizada por los seres humanos ha sido el dolor, sólo después de la aparición de una grave enfermedad o una gran pérdida, algunos se dan cuenta de la inconsciencia en la que han vivido la mayor parte de su vida y si aún tienen tiempo comienzan a cambiar.
Lamentablemente en lo colectivo hacemos lo mismo, y es por eso que lejos de esperar que el dolor colectivo disminuya, es muy probable que aumente aún más.
Por ejemplo: ¿cuántos millones de Vidas le costó a toda Europa comprender que en lugar de intentar invadirse y matarse unos a otros, debían unirse para comenzar a colaborar unos con otros?
¿Cuántos millones de muertes más nos llevará comprender que los Seres Humanos no estamos por fuera de la Naturaleza y de la Vida y de que estamos -nos guste o no- interconectados entre todos y con Todo como para comenzar a respetarnos a nosotros mismos, a los demás y a nuestro planeta?
¿Cuántos millones de muertes silenciosas y anónimas más -como las que lamentablemente están sucediendo en este preciso momento en algún lugar del mundo vía hambrunas, atentados, asesinatos, suicidios, accidentes de tránsito, drogadicción, etc-, nos llevará comprender que cualquier cambio afuera tiene que necesariamente comenzar por dentro?
¿Qué holocausto estaremos esperando que suceda para despertar y comprender que el Vacío Existencial no se llena con la voracidad materialista que ha caracterizado la depredación humana de los últimos 100 años?
¿Qué tendrá que suceder para terminar con esta mentalidad de escases -que supone la supervivencia del más fuerte- para pasar a una mentalidad de abundancia que implica necesariamente responsabilidad en la utilización de los recursos naturales y dejar de ver enemigos por todos lados?
No obstante los signos de decadencia de una Era que está llegando a su fin, por el PRINCIPIO DE POLARIDAD también es de esperar que el número de personas que buscan Conscientemente una nueva salida, se acelere dramáticamente.
La práctica de Tai Chi, -entre otras-, sin lugar a dudas es una de esas Herramientas poderosas para equilibrar la balanza y caminar hacia el Ideal de una Humanidad mucho más Sana y Equilibrada.
En el interior de cada uno de nosotros conviven, -casi siempre sin que seamos conscientes- un ángel y un demonio, imágenes arquetípicas de nuestras virtudes, y defectos más groseros respectivamente.
Parafraseando a AON de Centro del Tao,
“Por supuesto que la transformación de la bestia en Conciencia sensible y humanizada es muy diferente a controlarla y manipularla, dominarla, vencerla o reprimirla… La transformación es propia de un Sendero Iniciático y nada tiene que ver con una idea de represión. Se trata de Transformar la bestia y no de reprimirla“
Y el mismo autor señala como la práctica de Tai Chi
“…incentiva justamente una personalidad íntegra, fuerte, decidida, ordenada y amplia, segura de sí misma y confiada, no temerosa e insegura. Puesto que la falta de entereza energética o inconsistencia psíquica son considerados los peores obstáculos en el Sendero de autorrealización.”
Tradicionalmente este proceso único, -y accesible pura y exclusivamente a quien esté dispuesto a enfrentarse a sí mismo-, en palabras de Oswald Wirth, busca “la enseñanza por el silencio, nada de palabras que puedan faltar a la verdad, sino solamente actos cuya finalidad es invitarnos a la investigación“. Para de esa forma des-cubrir.
Proceso que sin lugar a dudas está al alcance de todo practicante de Tai Chi realmente comprometido con el Arte. Y aunque en ocasiones, -especialmente en occidente-, no haya más remedio que recurrir a muchas palabras para intentar explicar los sutiles detalles de la práctica, es necesario no perder de vista que el objetivo último es alcanzar el Silencio Interior que posibilite el Darse Cuenta de todos aquellos detalles a los que jamás podremos acceder mientras no apaguemos nuestra mente lógica y extremadamente razonadora.
Cómo nunca antes, cada uno de nosotros debemos dar paso a la Sensibilidad, a la Percepción y en especial al Corazón, pero no se trata de un cambio teórico, sino de uno real.
“Por los frutos los conocerán” dice La Biblia, y es tal cual; si consideramos que hemos comenzado un “camino espiritual”, pero aún debemos hacer un gran esfuerzo para controlar cosas tales como la queja, la crítica a los demás, el enjuiciamiento, la ira, la soberbia o la minusvalía, la impaciencia, la ansiedad, la angustia o la depresión, tal vez sea porque aún no hemos comprendido nada y nuestro ego siga tan vital o más que antes pero ahora disfrazado de “espiritual”.
El cambio individual es Vital para el cambio colectivo. Y ese Cambio Profundo supone también una Comprensión Profunda de la forma en que estamos interconectados con Todo y con todos, comprensión que es des-cubrimiento y que cada uno tendrá que hacer por si mismo.
Por lo tanto y parafraseando al filósofo Carl Cristian Krause
“…si lo que queremos es cambiar al mundo, nuestro país, nuestra familia o a alguien más, debemos comenzar por la persona más cercana: nosotros mismos”.
Practicar Tai Chi -o cualquier otra disciplina que tienda al Despertar de la Conciencia-, es un primer paso que puede ayudarte a alcanzar este objetivo.
Autor: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto




