Entrenamiento Interior
Marzo 20, 2008
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El hexagra 10 del I Ching (Lü, El Porte o La Pisada) está directamente relacionado con la práctica del Tai Chi.
Cada uno de los movimientos que realizamos es a su vez Símbolo -o debería serlo- de nuestra actitud interna, por eso tan importane como entrenar el físico es entrenar el Espíritu.
En adelante iré señalando aquellas enseñanzas milenarias del I Ching u otros textos Sagrados que a mi parecer son el fundamento de cualquier Trabajo Interior y la Esencia misma del Tai Chi.
“El signo “El Porte” muestra el fundamento del carácter. Es asmonioso y alcanza la meta. Promueve una conducta armoniosa.
El Porte representa, por una parte, el modo correcto de conducirse. …constituye el fundamento de la compostura, la tranquilidad, el comportamiento correcto en la sociedad. Lü, en el sentido de pisada, significa literalmente: “pisar sobre algo”. Lo “sereno”, que es pequeño, pisa sobre lo “fuerte” que es grande. …El pisar por parte de lo débil, su porte frente a lo fuerte, no resulta con todo peligroso, pues ocurre con alegre serenidad, sin arrogancia; de este modo lo fuerte no se irrita sino que más bien lo deja hacer, con benevolencia.
La situación humana es esta: uno tiene que habérselas con personas salvajes, inabordables. En este caso el objetivo deseado se alcanza si en su porte, en su conducta, se atiene uno a las buenas costumbres. Las formas de conducta buenas y gratas conquistan el éxito aún en el caso de enfrentarse con gente irritable.”
I Ching, El libro de las mutaciones, Richard Wilhelm, 16ª Edición, Ed. Sudamericana
Autoría: Dr. Ernesto Velázquez
La gravedad de no alinearse a la Gravedad.
Marzo 20, 2008
Publicado en Artículos
Al practicar Tai Chi una de las primeras cosas que hacemos es alinear nuestra estructura a la fuerza de gravedad.
Este “simple”, pero poderoso acto que los Grandes Maestros de este Arte vienen enseñando desde hace miles de años, encuentra en investigaciones modernas lo que siempre reclama el mundo occidental: nuevas y contundentes pruebas científicas.
Sepan disculpar el lenguaje un tanto técnico de este artículo, pero precisamente espero que lo puedan leer sobre todo técnicos y profesionales de la salud, porque es increible la cantidad de personas con dolencias osteomusculares que llegan a mi consulta y que traen “el veredicto final” de algún profesional que supo decirles “usted ya no tiene arreglo”, cuando en realidad aún quedan herramientas efectivas con las que aliviar o mejorar las “irreversibles” dolencias crónicas.
Si en vez de la arrogancia y la absoluta necesidad de saberlo y controlarlo todo, los médicos fueran mucho más humildes y tuvieran la delicadeza de reconocer que en absoluto saben todo, en vez de dar un “veredicto final”, podrían ayudar mucho más diciendo simplemente, “este problema supera mi capacidad y mis conocimientos, pero no pierda la esperanza que seguramente hay alguien que sabe más que yo o conoce otra técnica que lo puede ayudar”.
Esta actitud, deja una puerta abierta, y desde el punto de vista del paciente siempre va a ayudar mucho más que desahuciarlo.
A continuación transcribo parte de las observaciones que el Dr. James L. Oschman hace en su libro “Medicina Energética – La base científica”.
“Todas las estructuras a nuestro alrededor, nuestro hogar, muebles, edificios, máquinas, plantas y animales, y nuestros propios cuerpos están diseñados para funcionar en un mundo dominado por la gravedad. La forma de cada hueso, músculo y tendón cuenta la historia del papel particular que tiene en mantener y mover el cuerpo en el campo gravitacional. Muchas de la lesiones que hay que enfrentar en el escenario terapeútico son consecuencia de las caídas o de patrones de movimientos habituales que esfuerzan los tejidos. Por lo tanto, los terapeutas de todas las tradiciones pueden beneficiarse al apreciar cómo la gravedad interactúa con las estructuras, flujos de energía y emociones, y los enfoques clínicos que remedian los “trumas gravitacionales”.
Fisiología gravitacional
Para introducir la importancia terapéutica de la gravedad, resumimos la obra de Joel E. Goldthwait y sus colegas en la Facultad de Medicina de Harvard. Su investigación clínica en la primera parte del siglo XX dejó sentadas las bases, muy importantes pero rara vez citadas, de las terapias modernas del trabajo corporal y movimiento.
Goldthwait, cirujano de Boston y fundador de la clínica ortopédica en el Hospital General de Massachusetts, …luego de años de tratar a pacientes con problemas crónicos, llegó a la conclusión de que muchos de estos problemas surgen porque ciertas partes del cuerpo se desalinean respecto de su posición vertical y, por lo tanto, las funciones de los órganos quedan comprometidas.
El enfoque terapéutico de Goldthwait se basó, en parte, en las observaciones hechas mientras operaba a sus pacientes. Notó que los nervios abdominales y los vasos sanguíneos están bajo tensión en los individuos cuyos cuerpos están fuera de alineación. También informó sobre el “estiramiento y retorcimiento” de las arterias y venas cerebrales, en aquellos cuyos cuellos estaban encorvados. … También documentó con rayos X una formación de depósitos calcáreos alrededor de las vértebras de individuos con artritis crónica y observó que estos depósitos pueden disminuir cuando el individuo logra adquirir una postura más vertical.
Su enfoque terapéutico corrigió muchos problemas difíciles, sin el empleo de drogas. Consideró el cuerpo humano desde una perspectiva de ingeniería mecánica, donde la alineación de las partes es esencial para reducir el desgaste y el cansancio.
En palabras del propio Goldthwait: “La manera como sostenemos y movemos nuestros cuerpos en nuestras actividades cotidianas, es más importante de lo que la mayoría de la gente se da cuenta. Es deseable poder pararse en forma erguida y tener las partes del cuerpo balanceadas, para que pueda producirse fácilmente un movimiento grácil. Estas ideas sobre cómo nos paramos y nos movemos, son importantes para lograr una completa salud y una económica eficiencia del cuerpo. La manera más económica de emplear el cuerpo es con su propia estabilidad, permitiéndole más energía disponible para cualquier tarea que deba realizar. Cada vez que una estructura se aleja del estado de equilibrio, la energía se desperdicia y se reduce la eficiencia. Un desequilibrio puede provocar un esfuerzo mayor en una parte del cuerpo que en otra, pero ninguna será sometida a esfuerzo sin afectar el cuerpo entero.”
El trauma físico
Todo trauma en el cuerpo se registra como cambios en la estructura interna. Con un leve daño, las estructuras casi pueden retomar sus posiciones originales después de la sanación. Pero aún los sutiles desplazamientos poseen efectos acumulativos y de largo alcance…Aún un pequeño cambio de alineación y movimiento dará como resultado alteraciones compensatorias por todo el cuerpo. Si la recuperación se prolonga, ciertos músculos se atrofiarán por falta de uso, otros se tornarán hipertróficos por exceso de trabajo.
Hay una concepción errónea que se sostiene desde hace mucho tiempo en nuestra cultura, en la cual se afirma que los desequilibrios acumulados y la incomodidad asociada a ellos, son un efecto inevitable del envejecimiento y no puede revertirse. Este no es el caso.
El trauma emocional
La manera que tiene el cuerpo de responder al trauma físico, se aplica igualmente a la respuesta a un infortunio emocional o a un estado psicológico crónico. Las actitudes psicológicas están siempre representadas en la estructura corporal. El temor, la pena, el enojo, cada uno tiene una postura y patrón de movimiento característicos, los que suelen denominarse “lenguaje corporal”.
La respuesta emocional inmediatamente precipita la contracción de los músculos flexores y desplaza el movimiento, lejos del equilibrio estructural. Una vez que esto sucede, la gravedad asume la dirección y empuja la estructura hacia abajo, acortando el cuerpo. Cada desequilibrio debe compensarse por el desplazamiento de otras partes del cuerpo….Para recuperarse de un choque emocional se requieren flexibilidad y elasticidad del sistema musculoesquelético, la capacidad de colocar al cuerpo otra vez en el patrón ideal de la relación con la gravedad. Si un individuo sigue dramatizando una situación emocional, el cuerpo físico se queda fijo en una patrón psicológico. Una vez que estos cambios se ha producido, la actitud física se torna invariable, involuntaria. Los movimientos, incluyendo la respiración, revelan los tumultos emocionales. …Cuando los movimientos son restringidos, los individuos ya no pueden sentir una emoción como tal; ya no pueden tener una respuesta natural a una situación inmediata y luego seguir con sus vidas. En cambio, viven, se mueven y tienen a su ser en una actitud determinada. No hay discusión, pensamiento o sugerencia mental que pueda cambiar el patrón. Para escapar de su miedo, pena o enojo crónicos, la tonicidad física de los músculos y la estructura en relación con la gravedad, deben ser cambiados.
Una posible solución…
“La mala alineación de alguna parte afectará al sistema completo, y la restauración de la verticalidad es una forma de tratar una amplia variedad de problemas clínicos,” dice Oschman
Cualquiera que este interesado en profundizar estos conocimientos le aconsejo leer el libro de referencia porque no tiene desperdicio.
Los que hemos estado trabajando con el Ser Humano como un todo y no como una sumatoria de partes independientes, hemos comprobado en la práctica las mismas observaciones. Hemos sido testigos de cambios positivos asombrosos en personas que desde hacía años, en algunos casos décadas, estaban literalmente ancladas en un patrón físico y emocional desequilibrado.
Prácticar Tai Chi -o Chi Kung- y buscar conscientemente la alineación de la estructura física a la gravedad es exactamente lo mismo.
Por otro lado la flexibilización mental que la práctica evoca, es esencial para poder avanzar en el dominio del Arte, por lo que a la luz de lo expuesto más arriba, se comprenderá las implicancias que esto tiene para la Salud.
Casos de “pacientes rebeldes” que se negaron a aceptar el “veredicto” de invalidez de su médico de turno tengo muchos y seguramente tú también conocerás algunos. Hoy en contra de toda opinión “médica” estos mismos “rebeldes con causa”, siguen vivos o caminan cuando en su momento los habían sentenciado a una muerte prematura o a la silla de ruedas.
Lo que todos esos casos tienen en común es que jamás perdieron la esperanza de estar mejor, y aún cuando no hallan alcanzado la motricidad de cuando eran niños, están infinitamente mejor que lo que les habían pronosticado. No se trata de vencer a la muerte que llegará inexorablemente cuando sea el momento, pero si de vencer la pasividad y la resignación cuando aún no se han agotado todas las posibilidades.
Fe y esperanza, una actitud positiva y unas ganas de vivir a prueba de “médicos” es lo que todos los seres humanos deberíamos conservar y especialmente los médicos asegurar a sus pacientes.
Cuando la situación clínica no está indicando un desenlace fatal a corto plazo, ¿que beneficio se encuentra en tratar de convencer al paciente de que no tiene más remedio?, ¿no sería más prudente y mucho más humano dejar una puerta abierta a la esperanza y considerar que tal vez es cierto lo que se dice de las Medicinas Complementarias: que son complementarias?
Algunos creen que la Medicina se agota en la medicina occidental moderna y académica, sin siquiera pararse a pensar que el Conocimiento ha sido, es y será por siempre inagotable e inabarcable por un solo campo del conocimiento.
Por el bien de los pacientes que tratamos, bueno sería tener siempre presente que la época del absolutismo hace mucho quedó atrás como para hacer aseveraciones tan deterministas, y que desde principios del siglo XX entramos en el terreno de la relatividad como para poder aceptar que lo que desde mi punto de vista no tiene solución desde otro punto de vista tal vez si lo tenga.
Autoría: Dr. Ernesto Velázquez
Fin de ciclo en la playa
Marzo 18, 2008
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El 10 de marzo, cerramos el ciclo “Activate en Verano con UCM” y siento la necesidad de manifestar mi más profundo agradecimiento a todos los involucrados.
En primer lugar a la empresa que confió en el Tai Chi como una forma efectiva de “activar” el anhelo de salud y armonía que reside en cada uno de nosotros.
Como desde mi punto de vista, lo que realmente importa de cualquier empresa es su gente, quisiera personalizar este agradecimiento dirigiéndoselo en especial a Yaquelín y a Pablo del Departamento de Marketing de UCM. En lo que a mi respecta ellos fueron las caras visibles y siempre sonrientes de esta propuesta de verano que no hubiera sido posible sin su participación activa.
A la gente de Rúbrica que se encargó de asegurarse que nada nos faltara.
A Clave Producciones, que se aseguró que nunca nos faltara música, a Patricia y María Eugenía, compañeros de trabajo con los que nos tocó compartir cada madrugada con sol, lluvía o viento.
Y por último, un muy profundo agradecimiento a todos los que se acercaron a prácticar Tai Chi.
Durante estos 60 días que tuvimos la oportunidad única de encontrarnos cada mañana con la Armona y el Bien-Estar, todos hemos crecido un poco.
Las palabras son incapaces de describir la profundidad de la experiencia, no obstante, …obnubilación, …contemplación, …emoción, …serenidad, …Paz interior, …silencio, son algunas palabras que podrían ilustrar un poco lo que allí vivimos.
Estuvimos siempre en Montevideo, sin embargo vivimos …otro Montevideo, …estuvimos siempre en Uruguay, sin embargo vivimos …otro Uruguay, …estuvimos siempre con los pies sobre la Tierra, …y sin embargo experimentamos …otro Mundo.
La Belleza, -que siempre está allí para quien esté dispuesto a mirarla-, se presentaba con toda su Majestuosidad cada mañana y nos deleitaba …con sus colores, …sus olores, …sus sonidos, …y especialmente …sus emociones.
No pocas veces tuve que refugiarme en el silencio para disimular lo que sería una voz entrecortada por la emoción, no pocas veces me descubrí con los ojos emocionados al contemplar tanta Belleza y al descubrir una vez más “la Grandeza de la Simplicidad”, y no pocas veces me dí vuelta para descubrir en las miradas y en los ojos vidriosos de tantos otros, un Profundo Respeto Por el Majestuoso Espectáculo que nos ofrece La Vida.
A todos …y al Todo, Muchas Gracias por aceptar mi humilde colaboración.
Ernesto
Tai Chi en el Hospital Saint Bois, pioneros en Salud Pública
Marzo 16, 2008
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A tres años de haber comenzado la practica regular de Tai Chi en Salud Pública por primera vez, este Espacio Saludable sigue recibiendo nuevos integrantes.
Son decenas los usuarios de todas las edades que ya se han beneficiado del Taller de Tai Chi.
Por otra parte la iniciativa contó rápidamente con el apoyo de varios profesionales que derivando pacientes desde un comienzo han demostrado la confianza en el equipo que lo dirige.
En esta nueva etapa, la práctica se realiza todos los lunes (excepto feriados) a las 10 hs y a las 16hs junto al edificio del Instituto de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Saint Bois.
Los únicos requisitos para participar son: concurrir y el sincero deseo de sentirse bien.
Tai Chi y Medicina Energética, la base científica.
Marzo 15, 2008
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James L Oschman, Biofísico y Biologo Molecular que en los últimos años se ha dedicado al estudio profundo de las bases científicas de la medicina energética, explica en su libro “Medicina Energética – La base científica”:
“…el trauma se absorbe y almacena en el cuerpo y …puede desbloquearse con flujos de energía correctivos.”
“…los distintos estados emocionales, al hacer de disparadores de la liberación de diversos péptidos (proteinas), producen cambios repentinos, incluso cuánticos, en la conciencia acompañada por modificaciones concomitantes en el comportamiento, la memoria y la postura corporal.”
“…No existe una única “fuerza de vida” o “energía sanadora”, sino que hay muchos sistemas en el cuerpo, los cuales conducen diversos tipos de energía e información, de un lugar a otro. Las diferentes terapias energéticas se enfocan en los distintos aspectos de esta multiplicidad, y cada una de estas terpias presenta un valioso conjunto de claves e hipótesis comprobables, sobre el modo de funcionamiento de los sistemas de energía. Los sistemas fisiológicos y anatómicos en el cuerpo, y los energéticos, se interdigitan. Un trabajo eficaz en un sistema, inevitablemente afectará toda la composición.”
Los grandes escépticos de todos los tiempos suelen negar la existencia de ciertas verdades -las que hubieran podido comprobar por si mismos si no fueran tan arrogantes-, hasta que la Verdad misma “rompe” la rigidez mental que los caracteriza.
El escepticismo y la negación que históricamente ha tenido la medicina occidental académica para con las Verdades que desde hace siglos los Terapéutas Energéticos vienen comprobando en su trabajo diario al lado de la Unidad Indisoluble que es el Ser Humano, se está desmoronando.
A diferencia de la Ciencia Occidental que abusando de una excelente herramienta como es el Método Científico ha convertido en dogma la práctica de desmenuzarlo todo en miles de partes para mirarlo a través de un microscopio y negar la existencia de cualquier cosa que no se pueda ver a través de “sus” anteojos, la Ciencia Oriental a conservado la mirada Integral del Ser Humano logrando no caer en la deshumanización que tanto se le critica actualmente a su hermana occidental.
El problema no surge porque se utilice uno u otro enfoque, sino cuando se eleva cualquiera de ellos a la calidad de dogma para negar la existencia del otro, cuando en realidad son las dos caras de una misma moneda que solo se han separado artificialmente.
Todos aquellos que hemos venido trabajando con alguna forma de Medicina Energética hemos comprobado vivencialmente lo que el Dr. Oschman le está demostrando a la ciencia occidental.
En el caso del Tai Chi, las transformaciones profundas que muchos practicantes han experimentado en su Cuerpo, en su Mente y en su Espíritu no dejan lugar a dudas. No importa por donde se empiece el trabajo, inevitablemente cada parte se ve lentamente transformada positivamente y de allí su eficacia terapéutica.
Este tipo de prácticas que rápidamente se están difundiendo en occidente obedecen a una tendencia Natural hacia un equilibrio global. Al decir de Carlo Jung:
“El hombre moderno no comprende hasta qué punto su “racionalismo” (que destruyó su capacidad para responder a las ideas y símbolos numínicos) le ha puesto a merced del <inframundo> psíquico. Se ha librado de la <superstición> (o así lo cree), pero, mientras tanto, perdió sus valores espirituales hasta un grado positivamente peligroso. Se desintegró su tradición espiritual y moral, y ahora está pagando el precio de esa rotura en desorientación y disociación extendidas por todo el mundo.
Los antropólogos han descrito muchas veces lo que ocurre a una sociedad primitiva cuando sus valores espirituales están expuestos al choque de la civilización moderna. Su gente pierde el sentido de la vida, su organización social se desintegra y la propia gente decae moralmente. Nosotros estamos ahora en la misma situación. Pero nunca comprendimos realmente lo que perdimos… Hemos desposeído a todas las cosas de su misterio y numinosidad; ya nada es sagrado”
¿Podemos entonces sorprendernos de la neurosis, ansiedad y depresión que se extiende cada vez más como una plaga?
¿Podemos quedarnos satisfechos porque los médicos hemos encontrado una forma legal de tranquilizar la conciencia (o inconsciencia) social ante la escalada de drogodependencia a los sedantes?
En este sentido la práctica regular de Tai Chi (o cualquier otra forma de trabajo vivencial integral), logra recuperar el respeto por lo Sagrado y así llenar el vacío existencial que está carcomiendo el Corazón de tanta gente.
Por esta razón, no es de extrañar, que una vez que se retoma la conexión con los Ritmos Naturales, el estrés desaparezca o al menos haya un cambio radical de actitud hacia los mismos fenómenos que antes producían pánico y enfermedad.
Autoría: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto





