Enraizamiento

LA RAÍZ, UN CONCEPTO DINÁMICO

por Instructora Adriana Dos Santos

Apuntes sobre Tai Chi Chuan

35719 EnraizamientoEl enraizamiento es sutil y fundamental por definición: aparece entre líneas en textos clásicos del Tai Chi Chuan, mediante imágenes que ilustran a la vez su forma y fondo indisociables.

En la literatura sobre Chi Kung, podemos encontrarlo asociado a posturas estáticas de gran poder terapéutico (Wu Ji, abrazo del árbol, Ma Bu), potenciando el trabajo energético mediante la relajación consciente.

También aparece en libros sobre aplicaciones marciales, como base para el desarrollo de técnicas de empuje de manos (tui shou).

A continuación, veremos cuáles son las características y beneficios de un enraizamiento eficaz. Una vez adquirida, esta habilidad nos servirá en forma cotidiana, para evitar lesiones y mantener el equilibrio.

Introducción

Se podría definir el enraizamiento como una actitud postural de firmeza flexible, producto de determinada alineación articular e intención mental. Si bien al principio se desarrolla en “postura de jinete”, gradualmente se debe practicar la sensación de enraizamiento desplazando el peso, para finalmente probar posturas de un solo pie.

La estructura formal

Tomando como referencia los 10 principios esenciales del Tai Chi Chuan, podemos comenzar a elaborar una postura correcta: cabeza erguida, cuello relajado, pecho suelto, hombros hundidos, codos caídos, espalda estirada, cintura relajada.

Complementando esta imagen, leemos en los Clásicos del Tai Chi: “La energía toma su raíz en los pies, se desarrolla en las piernas, es dirigida por la cintura y se manifiesta en las manos y en los dedos. De los pies a las piernas y a la cintura, se necesita una unidad perfecta”.

También en el Tao Te Ching (1) encontramos referencias complementarias: “lo que está bien plantado no se puede arrancar” (cap. 54), “un árbol duro está condenado a ser derribado” (cap. 76). Ambas citas nos advierten que no debe confundirse estabilidad con rigidez.

Por su parte, en el capítulo 24 visualizamos ejemplos de posturas que nos impiden mantenernos y/o progresar: “El que está en puntas de pie, no está firme. El que alarga sus piernas no camina.” Por oposición, asociamos la firmeza (tanto en pie como andando) al respeto de los límites del propio cuerpo y a una actitud paciente. (2)

Por último, en una definición contemporánea de Georges Saby, se describe concretamente la función de los pies en la conexión con el suelo, centrando la atención en la adherencia y relajación de los mismos. Esta “conexión viva” es la que nos permite utilizar el enraizamiento como punto de apoyo flexible para las técnicas de empuje de manos (tui shou) y el desplazamiento en las formas (tao lu): “…el pie se apoya perfectamente en la tierra como si estuviera pegado. Pero en este tipo de apoyo el pie no se hunde o se fija, sino que a través de la relajación del pequeño y gran arco aseguramos una conexión viva con el suelo capaz de adaptarse tanto a los cambios como a las distintas orientaciones que adoptan las presiones.”

El peso y la energía

Respetando esta alineación, nos resta posicionar el peso del cuerpo ligeramente hacia delante, para dar presencia a los dedos en el apoyo de los pies y haciendo presión sobre los puntos Yongquan (3) en el centro de la bóveda plantal. De esta manera, la estructura adquiere la consistencia necesaria y abre la conexión energética necesaria para que el Qi pueda fluir desde y hacia la tierra.

Enfocándonos en apoyar y trasladar el peso sobre los puntos Yongquan, se beneficia nuestro equilibrio tanto en la ejecución de la forma (tao lu) como en el empuje de manos, con una mayor fluidez.

Lo que NO ES enraizamiento:

Emplear fuerza muscular para mantener una postura estática. El ejemplo más claro es el “abrazo del árbol”, porque al principio todos invertimos mucho esfuerzo en cumplir con el ejercicio, luchando contra músculos y temblores. Si armáramos un castillo de naipes, no se nos ocurriría pegar las cartas con cinta adhesiva; no sólo porque es trampa, sino porque se perdería la “magia” que es su razón de ser. Si nuestro cuerpo respeta las alineaciones correctas, puede sostenerse sin necesidad de ejercer fuerza muscular, de modo que la relajación favorece la circulación del Chi y pueden sentirse los beneficios terapéuticos.

“Engarzar” los dedos y/o “presionar” el suelo. El enraizamiento no es una competencia contra el piso, porque de lo contrario en lugar de distribuir el peso sobre nuestros pies, creamos una sensación de pesadez que entorpece el movimiento.

Funciones y beneficios del enraizamiento

1. Posturales: relajación de tensiones y toma de conciencia de alineaciones erróneas.

2. Físicos: disminución del uso innecesario de fuerza, alivio de desgastes, mejora general del equilibrio y prevención de caídas o lesiones.

3. Energéticos: equilibrarnos tomando la energía yin que nos ofrece la tierra y eliminando el exceso yang del cuerpo.

4. Marciales: desarrollar la sensibilidad de interpretar la intención del oponente y responder empujando, desviando o absorbiendo según la situación.

5. Mentales: nos provee una estructura de estabilidad, flexibilidad, seguridad y confianza, que se refleja en nuestro carácter, templándolo.

El desafío de buscar nuestra RAÍZ requiere perseverancia, pero nos reencuentra con nuestro cuerpo en una actitud más sana, desde la cual podemos proyectar nuestra intención. Sólo mediante un buen enraizamiento podremos ejecutar correctamente las energías presentes en cada movimiento. De otro modo, nuestro Tai Chi Chuan no tendrá más beneficios que el de un relax coreografiado.

(1) Tao Te Ching, atribuido a Lao-Tzu (Lao Zi, o Lao Tse), traducción de Onorio Ferrero.

(2) En el contexto del libro, el autor se vale de modelos cotidianos para ilustrar el concepto del Tao, cuya definición no puede ser abarcada por la mente y, por consiguiente, no puede expresarse completamente (Cap. 1). Sin embargo, podemos aproximarnos a su esencia mediante el autoconocimiento (¿Cómo puedo conocer el mundo? / Por lo que se halla en mi interior – Cap. 54). De esta manera, si bien cada capítulo del Tao Te King puede identificarse con una temática concreta, es aplicable a todos los aspectos del ser y a la totalidad misma.

(3) Yong quan (Yung ch`üan) – Fuente burbujeante (1R). Punto de acupuntura ubicado en la parte central y anterior de la planta del pie. Es el punto de jing (pozo) del meridiano del riñón shaoyin del pie. Es punto de dispersión y de entrada. Abre los orificios del corazón y calma el espíritu. En Qigong es una de las Cuatro Puertas y permite la conexión con la tierra, además de dar salida a la energía perturbada en algunos ejercicios de limpieza.

Bibliografía consultada y lecturas recomendadas:

LOS DIEZ PRINCIPIOS ESENCIALES DEL TAI CHI CHUAN

PUNTOS VITALES PARA LA PRÁCTICA (III): YONGQUAN (Georges Saby)

LA MECÁNICA DE LOS “TRES TORNILLOS” (William C. C. Chen)

GLOSARIO REVISTA TAICHICHUAN

EL ENRAIZAMIENTO POSTURAL

ALGUNOS CONCEPTOS SOBRE EL ENRAIZAMIENTO

Libros:

QI GONG – TÉCNICAS Y EJERCICIOS (Jorge A. Schvarztman y Fabio Budris)

TAO TE CHING, atribuido a Lao-Tzu (Lao Zi, o Lao Tse), traducción de Onorio Ferrero.