El mejor calmante!
marzo 6, 2008
Publicado en Artículos

El Tai Chi es una propuesta absolutamente Vivencial, esto significa que para comprender cabalmente de que se trata hay que practicarlo, no hay otra.
A través de la palabra sólo se puede esbozar un pequeño mapa.
A través del trabajo sistemático con el cuerpo, la respiración y la mente, apunta a recomponer y fusionar las partes desconectadas, intentando pertinazmente el reencuentro con uno mismo.
Lo primero que llama la atención de la práctica del Tai Chi es la belleza y la gracia de sus movimientos.
Este arte no exige ningún esfuerzo extenuante y se puede practicar sin peligro a cualquier edad.
En consonancia con la búsqueda del equilibrio, la armonía y el bien-estar, o en palabras de la OMS: “la salud bio-psico-social”, el Tai Chi logra plasmar efectivamente este ideal en la vida diaria de todos aquellos que lo practican como una forma de sentirse mejor consigo mismos y con el entorno.
Siendo un Arte Milenario, su vigencia refuerza lo moderno de sus planteos. Nacido de una filosofía de vida centrada en la Prevención, el auge que en los últimos tiempos ha tenido en el mundo occidental se explica precisamente por la re-valoración que nuestra sociedad ha tenido para con la Prevención en Salud.
Estudios recientes han demostrado que la práctica regular de Tai Chi, reduce de forma significativa la incidencia de caídas, reduce la resorción ósea y mejora el control del equilibrio en adultos mayores, lo que ha disparado la recomendación de su práctica por parte de los médicos occidentales. Del mismo modo es recomendado ampliamente para contrarrestar los efectos el estrés, la depresión y la ansiedad.
El Tai Chi repercute profundamente tanto sobre el cuerpo como la mente, logrando literalmente “activar” y promover actitudes saludables.
Indicado especialmente en aquellos que necesitan “desenchufarse” de la aceleración de la vida moderna, la práctica del Tai Chi no exige capacidades superiores en cuanto a coordinación o agilidad, no precisa fuerza muscular o resistencia especiales, ni pone como obstáculo la edad del practicante, por el contrario puede practicarse sin peligro a una edad muy avanzada.
Integrarlo como parte de nuestra rutina, o como Pausa Activa en el lugar de trabajo es una excelente herramienta para contrarrestar el estrés laboral y prevenir el “burn out”.
La actitud mental que desarrolla la práctica regular de Tai Chi se corresponde a lo que modernamente se ha dado en llamar Inteligencia Emocional.
Autoconciencia, autoestima, autocontrol, empatía, dedicación, integridad, pericia para iniciar y aceptar cambios, son algunos efectos de practicar Tai Chi; las mismas que Daniel Goleman ha indicado como “las competencias más relevantes en el ámbito laboral” actual.
Incorporar el Tai Chi en el lugar de trabajo significa mejorar la calidad de vida de todos los trabajadores y por lo tanto de la empresa en su conjunto.
Autor: Ernesto Velázquez









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