Efectos cardiovasculares de prácticar Taiji y Qigong
septiembre 19, 2011
Publicado en Artículos
En primer lugar recordemos que la función de bomba del corazón está íntimamente ligada a la función de intercambio gaseoso de los pulmones y que anatómicamente toda la circulación pulmonar una vez oxigenada, va a parar directamente al corazón; luego el corazón se encargará de distribuirla por el resto del organismo gracias al sistema arterial que de él se origina.
También recordemos que todas las funciones automáticas que realiza del cuerpo, como el respirar, bombear sangre, digerir los alimentos, etc., están finamente controladas por lo que se ha dado en llamar el “sistema nervioso simpático” y el “parasimpático”.
Si relacionamos la terminología de la medicina occidental con la oriental tenemos que decir que el sistema simpático se corresponde con una función estrictamente “yang” y el parasimpático es su contraparte “yin”. Como siempre, ambas hacen al todo y son opuestas y complementarias.
Simpático:
La extensa red de fibras nerviosas del sistema simpático (yang) son las que se encargan de “acelerarlo” todo. Es el principal sistema que entra en juego cuando necesitamos correr o el pánico se apodera de nosotros.
Entre otras cosas aumenta las pulsaciones del corazón y la frecuencia respiratoria, con el objeto de llevar la mayor cantidad de sangre oxigenada posible hacía las partes del cuerpo que más se necesitan en un momento de intenso estrés como por ejemplo los músculos locomotores, y al mismo tiempo priva de sangre todo lo que puede a órganos y sistemas que en ese momento no son esenciales, como el estómago, intestinos y riñones.
Cumple una función muy importante y cuya máxima manifestación se ve en esos momentos en que una respuesta de alarma y huida es indispensable para conservar la vida. El problema surge cuando ese sistema permanece activo la mayor parte del tiempo y en un punto cercano a su límite superior.
Un ejemplo claro es lo que pasa con la presión arterial, es normal que la misma suba si estamos haciendo algún ejercicio de moderada intensidad, no es normal que se mantenga elevada si estamos en reposo sin ninguna actividad física que lo justifique. Es como si a un auto constantemente lo manejáramos a 300 km/h, aún si tenemos la suerte de no reventarnos contra un árbol, la vida del motor se acorta considerablemente.
Parasimpático:
Por el contrario, el sistema nervioso parasimpático es el responsable de una buena digestión o de bajar los latidos del corazón cuando estamos en situación de reposo, y es este sistema el que activamos principalmente al practicar Tai Chi y/o Chi Kung.
Sí!, cada vez que decidimos conscientemente alinearnos con la calma, también nos estamos alineando con el sistema parasimpático (yin) que básicamente tiende a serenarlo todo.
La Respiración Lo Es Todo.
Algo que me enseñaron en facultad es que no podía poner sobre aviso al paciente al que le quisiera contar la frecuencia respiratoria porque lo único que lograría sería falsear el conteo. Esto es así porque al tomar consciencia de nuestra propia respiración automáticamente disparamos estos mecanismos que tienden a acelerarla o a enlentecerla.
Al practicar Tai Chi el efecto beneficioso a nivel físico surge del enlentecimiento y profundización de la propia respiración que por la interrelación anatómica señalada más arriba repercute en el todo.
Al buscar conscientemente una respiración serena, lenta y cada vez más profunda, el corazón responde a esa intención alineándose y actuando como si el estrés hubiera desaparecido, por eso los latidos del corazón comienzan a descender hasta su valor basal, o incluso menos y el organismo entero se prepara para un descanso reparador.
La frecuencia respiratoria puede llegar a ser tan lenta como 2 respiraciones por minuto sin ningún esfuerzo o efectos adverso alguno.
Pero incluso cuando no se busque conscientemente este tipo de respiración, la cadencia natural de estos ejercicios logran llevar al cuerpo amablemente en esa dirección, por lo que aún cuando la persona no logre desprenderse inmediatamente del “acelere” que traía antes de la clase, durante la misma, se va entrando paulatinamente en esa calma de la que todos los practicantes de Taiji y Qigong hablan constantemente. Es sólo cuestión de tiempo.
Beneficios:
Los efectos benéficos de esto parecen obvios, pero igual los señalaré, entre otras cosas:
- Mejora el intercambio de gases a nivel pulmonar con la consiguiente mejora en la oxigenación de órganos y tejidos.
- Aumenta la capacidad pulmonar.
- Disminuye el broncoespasmo.
- Baja la frecuencia cardíaca por lo que el trabajo de la bomba también es menor.
- Desciende la presión arterial como consecuencia de la desaceleración mental y del corazón.
- Se logra manejar mejor el estrés.
Obviamente que a mayor práctica mayores beneficios, no depende de nada mágico, depende nada más que de la perseverencia en la práctica.
Autor: Dr. Ernesto Velázquez










Me encantó el artículo, breve , concreto y práctico. Gracias, Virginia.
Hola, amigos! Muy bueno tu sitio! Un abrazo desde el sur de Brasil!
Muy bueno el artículo. Muy profundo GRACIAS
excelente articulo.muy directo y practico.investigacion cientifica que promueve de una forma correcta .los beneficios del arte sagrado del tai chi.