Los Diez Errores Espirituales Más Comunes – 3

noviembre 8, 2011  
Publicado en Artículos

3. “Creer que vamos hacia Dios, que evolucionamos espiritualmente”, no vamos hacia dios, ya estamos en Dios.

Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar. En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe.

Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos. Tal vez el error provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está en el cielo, como si nosotros estuviéramos separados de Él.

Nosotros y el cielo somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual.

Nota personal: de allí la diferencia entre sólo “creer” en Dios y “vivenciarlo”. Por lo general las creencias de este tipo suceden a nivel mental y se forjan cuando somos muy pequeños, alguien nos convenció de algo sobre lo que no tenemos ninguna información y sobre lo que no podemos tener un pensamiento crítico por ser tan pequeños y así, convencidos por el adulto, comenzamos a creer o no creer. El ateísmo también es una creencia pero el “solo creer” en Dios puede ser una verdadera traba para el despertar de la Conciencia.

¿Cuantas personas conocemos que van a la iglesia todos los días y sus vidas son un verdadero desastre porque entre otras cosas están siempre dependiendo de otros, y esperando y rogando que Dios les solucione todos los problemas? Hay un proverbio que desde que lo leí por primera vez me encantó porque es el antídoto perfecto para esta actitud demasiado pasiva ante la Vida, dice así: “Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva al nido”.

Muy distinto es el caso cuando es uno mismo el que sin prejuicios de ningún tipo comienza a darse cuenta que existe “algo más” allá afuera sobre lo que no tenemos mucha información pero que se siente, se intuye, se percibe de mil maneras, algunas felices otras no tanto pero que siempre impulsan. O mejor aún, cuando llenos de pre-juicios y certezas, estas comienzan a desmoronarse ante nuestros ojos por la fuerza de diversas circunstancias de la Vida que ponen patas para arriba todo lo que hasta entonces creíamos, en especial los errores propios.

Cuando me preguntan si creo en Dios, me gusta decir: no!, no creo!, …lo vivencio!. Es mi forma de decir, no necesito creer en nada porque lo siento, lo percibo, lo escucho, lo veo, en todo y en todos.

Este Dios para mi no tiene nada que ver con la clásica imagen de un señor castigador de barba blanca sentado en su trono y al que hay que temerle (es uno mismo el que se castiga inconscientemente la mayoría de las veces!), en este sentido para mi, Dios es sinónimo del Tao en el más amplio sentido que le ha dado la filosofía oriental, y en la que tampoco creo a ciegas sino que trato de ponerla en práctica aún cuando con las mejores intenciones he cometido más errores de los que hubiera querido y hasta lástimado personas que jamás hubiera querido lastimar, sin embargo es justamente de los errores y sus consecuencias y del darnos cuenta de nuestra imperfección, que si mantenemos la actitud del Aprendiz podemos ir ganando en Conciencia para mejorarnos día a día un poco más y así evitar cometer los mismos errores del pasado, tarea que por suerte no finaliza nunca.

Como siempre dice un amigo, “aquel que crea que ya no tiene nada que aprender y que alcanzó la perfección, se crea Maestro o Iluminado, está pronto para comenzar de cero porque es la mejor evidencia de que no aprendió nada aún.”

Los Riñones y la Esencia de la Vida.

noviembre 2, 2011  
Publicado en Artículos

Por Gerardo Acosta

“Los riñones atesoran el Jing“

“Cuando el hombre es concebido y nace, lo que se forma primero y se realiza es el Jing“. Así expresa el Neijing Suwen, antiguo tratado de medicina tradicional China de más de 2500 años.

Habitualmente el “Jing“ es traducido como “esencia“ y es tan sutil que llega a considerársele como anterior a la diferenciación energetica en Yin y Yang, aunque generalmente es catalogado como sustancia Yin por su conexión con el riñón y el elemento agua.

“Jing es lo que fundamentalmente estructura y nutre al cuerpo humano. En el proceso fisiológico vital se gasta y se consume sin cesar y también sin interrupción se colma y es regenerado para mantener la vida del cuerpo humano“.

Se pueden diferenciar dos tipos de Jing, el congénito y el adquirido. Ambos están íntimamente relacionados.

El Jing congénito forma parte de las energías del “cielo anterior“, es decir que precede al nacimiento. Es trasmitido por nuestros padres, cuya cantidad y calidad es fijada en el instante mismo de la concepción. De allí que se encuentra intimamente relacionado con la energía sexual y las secreciones hormonales.

El Jing congénito tiene como funciones: Asegurar la base material de la actividad vital, transformarse en energía y asegurar la reproducción y el crecimiento. Además estimula la formación de Jing adquirido.

En cuanto al Jing adquirido, forma parte de las energías del “ cielo posterior“ y es producto de la síntesis más pura de los alimentos, nutre los órganos y visceras (zangfu), haciendo que el organismo se desarrolle y mantenga una fuerte actividad vital.

“El Jing es la madre del Qi y el Qi ayuda a transformar el alimento en Jing (adquirido) manteniendo la vida de este modo“.

Esta maravillosa esencia es atesorada y distribuida por los riñones. Y como estos son la fuente del Yin y Yang de todo el organismo, la medicina china expresa  “los riñones son la raíz de la vida“.

Una insuficiencia de Jing perturbará la energía del riñon y a su vez, cuando la energía del riñón está deteriorada, el Jing rápidamente disminuye. Por lo mismo, la salud depende en modo directo del estado de los mismos y de su energía.

Sin intención de profundizar en la alquimia interna, digamos que Jing conforma uno de “Los Tres Tesoros“, conjuntamente con el Qi y el Shen. Jing circula por los  “Ocho Meridianos Maravillosos“, está en íntima relación con el Tan Tien (lugar donde se cultiva el elixir) y el Mingmen (la puerta de la vida) , considerado el primer punto acupuntural en formarse y “lugar por donde penetra el decreto del cielo“.  Este punto está ubicado entre la segunda y tercera vértebra lumbar.

En resumen, Jing es quien permite a la vida no solo manifestarse, sino también trasmitirse, nos brinda la potencialidad de desarrollarnos desde las etapas embrionarias a la madurez, siendo el envejecimiento su disminución y la muerte su agotamiento.

“La muerte se produce cuando el cuerpo no puede engendrar más Jing“.

De tal manera que podríamos decir, que nuestra vida está determinada por la velocidad con que se gasta esta maravillosa esencia original.

Los Diez Errores Espirituales Más Comunes – 2

octubre 31, 2011  
Publicado en Artículos

2. “Enviar Luz a otros para que mejoren” Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás. La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual.

Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque el problema es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo.

La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el despertar de su conciencia. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento.

Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.

El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor.

Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.

En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte Luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.

Anónimo

Nota personal: mientras leía este punto recordé un cuento que ilustra a la perfección esto mismo, se titula La Mariposa y es probable que muchos ya lo hayan leído, de todas formas lo traigo para tener presente cuales son los errores más groseros en los que podemos caer para intentar evitarlos:

La Mariposa

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir.

El hombre vio que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

La libertad y el volar solamente podían llegar después de luchar. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuánta verdad hay en esto. ¡Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres!

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos así como el oro es refinado con el fuego.

Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o que no tenemos, o que no debamos tener, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener. Nunca pensemos ni nos obsesionemos con lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado.

De esta forma, nos hacemos fuertes en nuestra debilidad.

Los Diez Errores Espirituales Más Comunes – 1

octubre 27, 2011  
Publicado en Artículos

 

Recientemente encontré en la web un artículo escrito en forma anónima que me pareció muy interesante ya que muestra varias prácticas comunes a muchos de los que dicen seguir un camino espiritual pero que en realidad reflejan una contradicción con ese mismo camino. El Tai Chi y el Chi Kung también es un Camino Espiritual para quien decida vivirlo como tal. La idea es traer estos errores y presentarlos de a uno por semana para poder reflexionar un poco juntos, ¿tú que opinas al respecto? Aquí dejo el primero.

Ernesto

Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido. El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta. El Universo tiene sus teclas y la metafísica nos enseña. ¿Cuáles son? Algunas escuelas esotéricas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer errores y a frustrarse en sus expectativas. Algunos de los errores más comunes son los siguientes:

1. “Envolverse en una burbuja de protección”, o en una luz, o en color, o en ángeles, o en cualquier otra forma que proteja de los peligros que existen afuera.

Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.

En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.

Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un error. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras creencias. Solamente los pensamientos que hemos interiorizados y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan. Dicho de otra manera, aquello que sentimos internamente que es así es lo que toma forma en el mundo externo.

La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros. La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito: “vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de paz, armonía y prosperidad.

Nota personal: una de las formas más dañinas de esta actitud es la que se utiliza para responsabilizar de todo lo que nos sucede a los demás o al “diablo”. He visto a muchas personas convencidas de ser muy espirituales que en su soberbia no reconocida se absuelven de todo tipo de responsabilidad sobre aquello que les sale mal ya que creen que todo lo “malo” en sus vidas es culpa de los ataques externos de los que ellas son víctimas inocentes, por eso buscan reforzar esta idea “protegiéndose” del exterior cuando en realidad deberían estar mucho más atentas a las agresiones internas que también existen.

Atrapar la Cola del Gorrión

octubre 11, 2011  
Publicado en Artículos

por Fernando Linares
Instructor docente de Tai Chi Chuan y Chi kung del Centro Mu Ung Yi
email: centromungyi@yahoo.com

“Atrapar la cola del Gorrión” es el nombre de una de las formas principales del estilo Yang deTai Chi Chuan. Su presencia es una constante en todas las formas Yang, ya sea desde la forma  8, 16, y la forma Nacional de 24 movimientos, hasta  la forma larga de 108 movimientos. Pero su verdadera importancia radica en la aplicación práctica de los principios fundamentales que contiene, ya que la técnica en sí, sintetiza  las cuatro fuerzas o energías fundamentales del Tai Chi.

Estas son Peng (Contener), Liu (Arrastrar), Ji (Presionar), y An (Empujar). A éstas  se les une  Lieh (Separar), que en su rol de transición, unifica la secuencia imprimiéndole el carácter de movimiento continuo (Lian Xu Yundong). La forma del Gorrión se practica orientándose a ambos lados, es  decir tanto hacia la izquierda (Ku), como hacia la derecha (Pan).

Otro aspecto a destacar es la dirección que toma la ejecución práctica de la forma. Puntualmente, nos referimos al movimiento de desplazamiento en la ejecución de la secuencia, el  mismo está a cargo del movimiento de las extremidades inferiores en conjunción con la alineación de nuestro centro vital (Dan Tian), y el movimiento de rotación de la cintura durante la ejecución de la forma. La técnica entonces, comienza con paso estático frontal (Ding), concentrando la energía de  nuestro centro vital ( Dan Tian), bajándolo y equilibrando nuestro Chi, liberando su energía desde el “globo” que lo contiene.

El movimiento entonces define su dirección, ya sea hacia la izquierda (Ku) o derecha (Pan), adoptando la postura frontal (Jin), en conjunción con la fuerza de intercepción (Peng), con la intención de neutralizar una fuerza de oposición. Seguido, observamos la acción del movimiento de retroceso (Tui), que en conjunción con la fuerza de arrastre (Liu), desestabilizan el Chi del oponente, perdiendo  su centro de gravedad, y ”arrastrandolo” a nuestro plano.

Ya en control de la situación, comienza  el  contra-ataque, volviendo a la postura frontal, rechazando  al oponente con la fuerza de presión (Jin), completando la acción desestabilizadora, aplicándole la energía de separar (Lieh).

Por último, esta acción hace al oponente más vulnerable aún, lo  que nos permite aplicar la fuerza de empuje (An), impulsando desde la dirección de retroceder (Tui), para  luego expulsar al oponente de nuestro espacio vital, volviendo a la dirección de movimiento frontal (Jin), y finalmente cerrando la secuencia aplicando la fuerza de empuje (An).

La Forma del Gorrión es componente esencial del Tai Chi y una excelente herramienta para profundizar su práctica en sus principios fundamentales.

« Página anteriorPróxima página »

  • Comentadores del Mes

    • Carmen Carmen (1)
    • hamilton hamilton (1)
    • Noemí Noemí (1)
    • Susana Susana (1)
  • Comentarios recientes

    • Noemí:Hola Hamilton y a todos! Gracias por tu apoyo. Recién leo tu comentario pues estuve internada un mes y no estuve en...
    • Carmen:Gracias!!!! Tenía dudas si se seguía con el frio, trataré de engancharme!!!!
    • Susana:Maravillosas las clases en el parque!!!. Se disfruta mucho.
  • Síguenos en:

    Facebook
    Twitter
    Youtube