CORRÉ LA BOLA!!, ¡¡VOLVIÓ EL TAI CHI AL PARQUE RODÓ!!


TODOS LOS SABADOS A LAS 10

NOS JUNTAMOS A

PRACTICAR TAI CHI

EN EL PARQUE RODÓ DE MONTEVIDEO.

A cielo abierto, entre los árboles y acompañados por el dulce cantar de los pájaros, con tu ayuda crearemos un oasis de Paz y Tranquilidad a donde recurrir cada vez que necesitemos armonizarnos con nosotros mismos, con la sociedad y con la Naturaleza toda.

NOS REUNIMOS

ENTRE LA CASA DE ANDALUCÍA Y EL LAGO.

Dirigimos la práctica:

William De La Pedrueza y Ernesto Velázquez

NOTA:

La actividad sólo se suspende en caso de lluvia copiosa. Durante el invierno se aconseja tomar las precauciones por el frío de acuerdo a la sensibilidad de cada uno.


POR TU SALUD MUEVETE!!!

El Secreto del Tai Chi está en la Actitud Interna.

Jamás nos cansaremos de insistir en que la única forma de lograr comenzar a des-cubrir lo que la práctica del Tai Chi y el Chi Kung tienen para decirnos depende pura y exclusivamente de la Actitud con la que uno se acerque a la misma.

En nuestra opinión, no importa tanto la perfección de los movimientos en si mismos como la Actitud con que se hagan y por eso hemos querido traer las palabras de un Gran Maestro como lo es AON de Centro del Tao por no haber encontrado mejor descripción y guía para la práctica que esta.

No quiero decir con esto que haya que descuidar la postura y los detalles de los movimientos, pero no pocas veces la insistencia en el trabajo externo, relega a tal punto el trabajo interno que para cuando se ha logrado pulir al máximo la técnica, nos encontramos que dicha “perfección” de movimientos no tiene “peso” interior.

En el libro “Tai Chi - Chi Kung, Sus Virtudes de Oro”, hay todo un capítulo dedicado a dar pautas concretas de como desarrollar lo que a nuestro entender es lo primero a practicar y ejercitar permanentemente: la Actitud Interna.

Para nosotros “la actitud interior viene delante y los movimientos detrás” y así es como intentamos trabajar siempre.

Con la intención de despertar la curiosidad de aquellos que aún no hayan descargado el libro entero de Centro del Tao para leerlo, releerlo, especialmente ponerlo en práctica y utilizarlo como Guía Esencial durante el aprendizaje y práctica del Tai Chi y el Chi kung, transcribimos el capítulo mencionado:

Actitud Interna

Tomado del libro “Tai Chi - Chi Kung, Sus Virtudes de Oro” de AON de Centro del Tao.

Ante todo, al comenzar la práctica, debe abandonarse toda preocupación e inquietud, centralizando los pensamientos en la acción presente. Los pensamientos deben fluir a la par de la respiración tranquila y los movimientos lentos. La suavidad y la redondez comienzan en los sentimientos mismos del practicante.

Despertar y desarrollar la conciencia nos lleva al presente. No más allá de él.

La conciencia o estado de alerta es el camino más directo a la centralización de los pensamientos, a la relajación y la serenidad interior.

Hay que evitar estar ajeno a la práctica. Los efectos y resultados no son satisfactorios cuando el entrenamiento se lleva a cabo sólo con el cuerpo, mientras la mente se encuentra distraída en otra situación, en un espacio y un tiempo diferentes de aquellos en los que se encuentra el cuerpo. Por lo tanto, para consumar el espíritu artístico, será indispensable traer una y otra vez los pensamientos a la acción presente. Como dije, cada vez que la mente se dispersa, hay que centralizarla nuevamente mediante la conciencia y el estado de alerta.

El modo de llevarlo a cabo es de la siguiente manera: concientizando primero el cuerpo, sintiendo cada parte hasta lograr una sensación de Unidad.

Luego, concientizando la respiración, volviéndola más relajada, más suave, más profunda. Como una brisa. Sin forzar, sin exigir, casi imperceptible, pero suficiente para la conciencia.

Finalmente, visualizas en los labios una sonrisa, hasta que la sensación de la sonrisa haya descendido hasta el bajo vientre.

No puede decirse que la actitud interna preliminar a la práctica ha sido lograda, en tanto no se sienta el bajo vientre “sonriente”.

Existe, tanto en el Tai Chi como en el Chi Kung, un sinnúmero de posturas y movimientos que son permanentemente cuidados, pero siempre como actitudes externas. Sin embargo, lo que lleva al florecimiento del arte es el sumo cuidado de la actitud interna.

Primero piensas lo que haces, luego observas sin juicio alguno y, por último, sientes.

Este es el orden:

Piensas - Observas - Sientes

Sin conciencia, no hay modo de que todas tus partes sean una. Eres una Unidad armónica, eres un todo completo, integrado, pleno, a partir del pensamiento, de la observación y del sentimiento verticalizado en el presente.

La actitud interna es el fundamento, la raíz misma de este Arte-ciencia o Camino, por lo que antes de la práctica debe prestársele suma consideración.

La verticalización del pensamiento significa: pensar en la redondez y en la armonía, la verticalización de la observación significa: observar la tranquilidad y la relajación; la verticalización del sentimiento significa: sentir la serenidad y la paz.

Este es el modo de profundizar la experiencia. Durante la práctica piensa en la redondez y en la armonía, llévalas a cabo; una y otra vez recuerda estos valores, conviértelos en tus virtudes.

La relajación inalterable y la tranquilidad debes observarlas a lo largo de la práctica, como también debes sentir la serenidad y la paz durante ella. Tal vez, comenzando por la misma palabra “Relajación” (Sun, en chino) y repitiéndola varias veces en tu interior; también puedes lograrla empleando ciertas visualizaciones o acompañando los ejercicios con música suave.

Recuerda la actitud interior…

La actitud es la semilla, y cuidándola germinará.

Tú eres la tierra fértil y tu actitud es la semilla; tú eres una tierra absolutamente fértil, totalmente apta para el amanecer de la conciencia. Sólo debes estar alerta respecto de tu actitud interna, puesto que es la semilla. Y la flor es aquello que manifiestas…

El Tai Chi es una hermosa flor; su perfume son la suavidad y la lentitud; los tonos la redondez. Y el Chi Kung es un frondoso jardín colmado de innumerables colores, representados por cada una de las sensaciones movilizadas durante la práctica.

Próximo Taller de Empuje de Manos

A la memoria de un Gran Maestro: “CONFUCIO”

Estatua de Confucio en el Parque Rodó de Montevideo.

LA GRAN ARMONIA

Confucio (551 - 479 A.C)

Cuando prevalece el Gran Principio,

el mundo es una comunidad donde

los funcionarios son elegidos conforme a su

sabiduría y su capacidad.

Donde impera la confianza y

se promueve la cordialidad en las

relaciones humanas.

En consecuencia, los hombres no solo

consideran como padres a sus propios padres,

ni como hijos tan solo a sus propios hijos,

los ancianos recibirán atención hasta

el fin de sus días.

Los jóvenes podrán ser útiles a la sociedad.

Los niños serán criados con solicitud,

los viudos, las viudas y los huérfanos,

así como los enfermos y los inválidos

estarán bajo una protección conveniente.

Todo hombre tendra su empleo y

toda su mujer su hogar,

no se aceptará la idea de que la

riqueza permanezca inactiva,

ni se usarán las energías para

provecho personal.

En tal comunidad,

no prosperarán los planes egoístas,

no se producirán robos ni crímenes;

y la gente no tendrá necesidad de

acerrojar sus puertas.

Esto es lo que se entiende por la

Gran Armonía.

Traducción del texto caligráfico del Dr. Sun Yat-Sen

Conscientes de que cada vez que practicamos Tai Chi en el Parque Rodó o en cualquier otro lado, también estamos practicando el Gran Principio, vaya este sentido homenaje a uno de los Maestros más caros de la humanidad.

Bueno sería que cada uno de los que tenemos oportunidad de pasar por allí, nos tomáramos unos minutos para dejarnos invadir por el pensamiento vivo del Maestro y su imponente Presencia, y así reflexionar acerca de lo mucho o poco que estamos haciendo nosotros mismos en nuestro diario vivir para ayudar -aunque más no sea en nuestro pequeño mundo, la familia-, a alcanzar La Gran Armonía que enseña el Maestro.

La Gran Armonía